PRIMERA REDACCIÓN:
Querida Cristina:
Ya si que no entiendo nada. Me pregunto para que me sirve nuestra relación. Sabes de sobra que no estoy muy a gusto con nada ultimamente. Aunque apenas me lo preguntes, has hablado con Ana y ella te lo habrá contado ¿no? Lo único que se te ocurre decirme es que no te llame los días que estoy con el cierre. Fantástico, qué preocupación. Hoy estoy un poco mejor y aún así parece que te quemara el teléfono. No sé, me imagino en tu situación y si tú te encontrarás así y en mi casa les molestara que hablase por teléfono mientras ellos ven el fútbol y encima quisieran hacerme callar para oir los oligofrénicos comentarios de la panda de majaderos que hablan en TVE, yo me decidiría enseguida por a) pegarle un patadón a la tele B) mandar a tomar por culo a todo el mundo.
No sé, creo que tengo la delicadeza de no deprimir a nadie con mis problemas, y menos a ti. Me parece un privilegio que los quiera compartir contigo. ¿De qué va esto? ¿Consiste en que sólo estás cuando yo soy el alma de la fiesta o cuando digo que sí a todo lo que tú quieres? Si XXX* pasa de mí en los malos momentos, es una pena, pero ni me va ni me viene. Qué tú pases de mí no significa sólo que no vaya a mejorar nada gracias a ti, sino que es otro poquito más de dolor para mí. A ver ¿para qué quiero una relación a esta distancia, echarte de menos a menudo y que me hagas sentir aún peor cuando tengo problemas? Encima me dices que estás en pleno subidón, muy feliz y eso, clases de portugués y de flamenco y ni un minuto para mí. Pienso en lo que yo haría si estuviera feliz y tú tuvieras un problema y lo único que se me ocurre es que, una vez más, estoy con alguien a quien le importo bien poquito. Lo importante es que esté ¿no? Porque es una putada estar sola ¿no?
Seguro que estoy siendo injusto, y me parece fatal, no me gusta pagar mi mal humor con nadie, pero bueno, tampoco tú te has portado muy bien conmigo hoy, te estoy abriendo mi corazón y me cortas para contarme que ya ha empezado el partido y nosequé polladas. Me dices que el problema es que estoy solo aquí en Madrid, ves que me apetece hablar contigo y me dices tres veces que quieres colgar, hasta que me doy por enterado. ¿Sabes? Si tirase de agenda a lo mejor no estaba tan solo y a lo mejor no despertaba solo.
A la mierda. Gracias por tu ayuda.
*(Nota del transcriptor: XXX en el original)
SEGUNDA REDACCION
Supongo que te has dado cuenta de que me apetecía hablar y de que estaba un poco depre. ¿Es más importante ducharte y cenar –¿a las 8,30 también comiendo? nena, no te digo cómo te vas a poner– que hablar con un amigo que se encuentra mal? Desde luego me lo voy a pensar antes de llamarte para estas cosas, y es una pena. ¿Sólo vas a estar para los momentos buenos? Pues nada, vete contándomelo para apuntarlo.
TERCERA REDACCIÓN (la carta enviada) Título: "grrrr"
Cactus, cariño, como Teléfono de la Esperanza eres un asco. Te voy a matar. Si no tuvieras ese culazo te despedía.
besos
tu churri
/////"Sigo virgen y furioso". Arthur Cravan, recién llegado a la ciudad, en una carta a un amigo/////
miércoles, 25 de septiembre de 2002
viernes, 20 de septiembre de 2002
Era martes. El día antes había tenido una agradable charla con El Jefazo, y me había dado una vuelta por allí. Pero fue el martes cuando tomé posesión de mi claustrofóbico, pero provisional despacho sin ventanas. Me conectaron la línea telefónica, me trajeron un ordenador y estuve toda la mañana haciendo unas complejas gestiones (os las explicaría, pero no las entenderíais) para conseguir unos bolis y un cuaderno. También intenté hablar con mi director o con alguien de la redacción en Barcelona. Lo conseguiría un par de semanas después, pero en aquél momento no tenía prisa. Luego, con la satisfacción del deber cumplido, me fui a dar un garbeo por los alrededores, buscando un sitio donde comer. Me fijé en un restaurante que ofrecía una carta alimenticia y otra musical, que indicaba lo que iba a sonar durante la comida. Seguro que pedí una ensalada y un filete, es lo que comía siempre. Volví al trabajo con ganas de probar mi ordenador y mi teléfono nuevo. Al llegar a mi planta vi a una becaria gordita llorando y hablando por el móvil: "no sé, ni idea, ha sido una avioneta que se ha chocado, estoy llamando y no contesta". Pensé: pobre chica, está fatal. Cuando entré, estaban todos mirando hacia arriba, hacia las pantallas de televisión situadas en las columnas de la redacción del periódico vecino. Había un rascacielos en llamas. Y la rubia púber a la que había echado el ojo por la mañana, parada frente a mi despacho, mirando embobada la retransmisión. "Ahora o nunca". "Hola, ¿qué ha pasado?". "No sé, lo acaban de poner, parece que un avión se ha chocado contra las Torres gemelas". Miro hacia arriba y otro avión se choca contra la otra torre. Alguien grita "¡otro, otro!". He comido bien, acabo de empezar en el trabajo de mis sueños, soy jefecillo, tengo un despacho. Y el primer pensamiento que viene a mi cabeza es que en ese mismo instante, allí, están muriendo, gritando, sufriendo cientos de personas. Se me revuelve el estómago.
"Santi, ¿estás viéndolo?". Durante muchos minutos hablamos de lo que pasa y de lo que va a pasar. La tercera guerra mundial. Igual siguen cayendo aviones. Igual cae uno aquí. "Coje un autobús y vente para acá pitando". "¡Para qué habré salido del pueblo!".
Mis primeras prácticas fueron en un periódico de una ciudad chiquitaja y tranquila. Siempre se abría Local con los acuerdos municipales. En aquellos tres meses de verano explotó una bombona de butano que se cargó un par de casas, un tren atropelló a una niña y los vecinos se amotinaron y cortaron las vías y, como traca final, la ciudad se inundó, algo que no había pasado nunca. Se cortaron la luz y el teléfono y tuvimos que irnos a otro lado a hacer el periódico.
Esta vez mi hermano también lo tuvo clarísimo: era culpa mía. Hablamos por teléfono y me lo reprochó. "Mira que siempre te tienen que pasar a ti estas cosas ¿eh?"
"Santi, ¿estás viéndolo?". Durante muchos minutos hablamos de lo que pasa y de lo que va a pasar. La tercera guerra mundial. Igual siguen cayendo aviones. Igual cae uno aquí. "Coje un autobús y vente para acá pitando". "¡Para qué habré salido del pueblo!".
Mis primeras prácticas fueron en un periódico de una ciudad chiquitaja y tranquila. Siempre se abría Local con los acuerdos municipales. En aquellos tres meses de verano explotó una bombona de butano que se cargó un par de casas, un tren atropelló a una niña y los vecinos se amotinaron y cortaron las vías y, como traca final, la ciudad se inundó, algo que no había pasado nunca. Se cortaron la luz y el teléfono y tuvimos que irnos a otro lado a hacer el periódico.
Esta vez mi hermano también lo tuvo clarísimo: era culpa mía. Hablamos por teléfono y me lo reprochó. "Mira que siempre te tienen que pasar a ti estas cosas ¿eh?"
jueves, 19 de septiembre de 2002
–Al Ritz, por favor.
Tantarán tantán. Noticia (chorra) del día, canta la radio, un atleta vence a un bus de la EMT en una carrera por la Castellana. Antes de que lo diga el taxista, lo suelto: "no te jode, y yo también con este tráfico..."
Me sientan entre mozas de la competencia. "Vale, metro setenta y poco y esa extraña melena, pero, oh, trabaja en XXX".
Un tipo que ya era famoso antes de que yo naciera le pregunta al capullo insufrible de al lado que quién soy. Murmura sobre mí, sin corbata, arremangado, tirado sobre la silla, sólo me faltan las zapatillas de cuadros.
Como pastel de quisquillas con salsa de langosta.
Besos y besos.
Me regalan unas repugnantes gominolas de tabasco.
Llego borracho al trabajo, y tras la sesión de tonterías surrealistas de estas veces, me dicen: "estás borracho". "¿Yo?, je va".
El dire me anuncia que me voy a Murcia.
Pues no era tan difícil. Me encanta Madrid.
Tantarán tantán. Noticia (chorra) del día, canta la radio, un atleta vence a un bus de la EMT en una carrera por la Castellana. Antes de que lo diga el taxista, lo suelto: "no te jode, y yo también con este tráfico..."
Me sientan entre mozas de la competencia. "Vale, metro setenta y poco y esa extraña melena, pero, oh, trabaja en XXX".
Un tipo que ya era famoso antes de que yo naciera le pregunta al capullo insufrible de al lado que quién soy. Murmura sobre mí, sin corbata, arremangado, tirado sobre la silla, sólo me faltan las zapatillas de cuadros.
Como pastel de quisquillas con salsa de langosta.
Besos y besos.
Me regalan unas repugnantes gominolas de tabasco.
Llego borracho al trabajo, y tras la sesión de tonterías surrealistas de estas veces, me dicen: "estás borracho". "¿Yo?, je va".
El dire me anuncia que me voy a Murcia.
Pues no era tan difícil. Me encanta Madrid.
Desde la bañera enana del hostal veo a Cris sobre la cama, desnuda, dormida. Con las piernas encogidas leo el Zot! polvoriento que acabo de comprar en una papelería de Vejer de la Frontera con cualidades de catacumba. De pronto, levanta la cabeza como si tuviera un resorte en el cuello.
–El adjetivo de fasto es fastuoso ¿verdad?
–Sí, cariño.
–Así que fastoso no existe ¿no?
–No, cariño.
Y hunde su cabeza otra vez en el colchón. Se vuelve a dormir, casi roncando, como si no hubiese ya nada de lo que preocuparse.
–El adjetivo de fasto es fastuoso ¿verdad?
–Sí, cariño.
–Así que fastoso no existe ¿no?
–No, cariño.
Y hunde su cabeza otra vez en el colchón. Se vuelve a dormir, casi roncando, como si no hubiese ya nada de lo que preocuparse.
miércoles, 18 de septiembre de 2002
Era la feria de Conil, al mediodía. Habíamos comido nosecuantas tapas de atun de almadraba, de anchoas, de paella, de queso. Nos dimos una vuelta por los caballitos. A la quinta, me dejó tirar con las escopetas que disparan corchos ("venga, pesao"). Elegí unos botes de colorines. Derribé cuatro o cinco, pero sólo me dieron uno. Dentro tenía una especie de blandiblú con un muñeco de un feto blando. Lo más asqueroso que había visto nunca. Pasamos por el bar en el que la noche antes habíamos estado una hora con Antonio, ese viejo pescador que nos habló de los diferentes tipos de peces de la zona, de cómo era el pueblo antes; ese tipo tambaleante que aseguraba que nunca se emborrachaba, mientras nos llenaba de escupitajos involuntarios y nos invitaba a otra ronda de fino que pagaba yo disimuladamente cada vez que se daba la vuelta. Como dijo Pirro, otra victoria como ésta y estamos perdidos. Subimos hacia la plaza de la torre. Cris estaba borracha, así que nos reíamos con todo. Quería ir a cambiarse, supongo que estaba incómoda por ir con ese vestidito y sin ropa interior. Le dije que la esperaría en ese bar con internet. Quería escribir algo aquí y contestar a algunos emails, sobre todo el de Luiz, que me invitaba a ir a Sao Paulo. Mientras vaciaba las cuentas de spam y decidía qué os iba a contar, me empecé a angustiar. No sé, recordé que seguía existiendo ese otro mundo, que la ficción era aquéllo, las playas nudistas, los viajes en moto, las tapas de atun. Cuando llegó Cris, aún con el casco puesto, con ese enternecedor aspecto de hormiga atómica, lo cerré todo, salí corriendo de allí, la abracé y lloré un par de lágrimas saladas. "Ay, pobrecito, ves, eso te pasa por entrar en internet". "Me siento fatal". "Ven, tonto, te invito a un helado".
Y eso es lo que pasó.
Y eso es lo que pasó.
viernes, 16 de agosto de 2002
Jolín, qué lectores más ratas, casi que lo más rastrero es lo de manuma, haciendo como que está leyendo en chino. Lo mismito que hacen mis amigos cuando les pido pasta, que es como si les hablara en chino. Pues nada, hale, me voy de vacaciones hasta el 17 de septiembre. Si no tengo tiempo para despedirme bien hoy o mañana o no tengo DINERO para conectarme desde ningún lado (o a cris vigilando todos mis movimientos), no os veré hasta entonces. Y si se me acaban hasta los números rojos y me rompen la Visa en algún prostíbulo de Amsterdam (lo he visto hacer en una peli) y me tengo que quedar allí toda la vida despachando toallas, pues la cosa se nos va a hacer más larga. Yo no descarto nada. Besos.
miércoles, 14 de agosto de 2002
Acabo de venir del cajero y veo que mi cuenta corriente se aproxima peligrosamente a los 500 euros... en negativo. La verdad es que no sé en qué me he gastado las últimas pagas que incluían varios extras inesperados. Bueno, el destino de la de verano sí que me lo conozco, ha cubierto los 1.200-1.500 euros que tenía en números rojos desde hacía un año. Pero el resto, pues yo que sé, vengo a trabajar en taxi casi todas las mañanas; como en un sitio estupendo que vale mil quinientas (y está tirado, sólo el pan debería costar ya eso) y suelo invitar a quien me acompañe; las noches de los fines de semana suelen ser largas y a saber cuánto y en qué, a quién invito y lo que me dejo en taxis y puertas de discoteca... Me gasto también 415 euros mensuales en pagar mi habitación, sólo para poder disfrutar de una equipadísima terraza de 200 metros cuadrados en el barrio de Salamanca, aunque llevo muchísimo tiempo quedándome casi ningún finde en Madrid, los festivales han sido un dineral, sobre todo el fib, en el que sólo en pastillas me gasté unos 100 euros (y nadie me las pagó, malditos). Que sepais que no soy tan manirroto y ahorro mucho en ropa y nunca me compro un disco que no sea pirata. Ahora, eso sí, en el supermercado me voy a por lo más caro y si me apetece regalarle algo a alguien, no me hace falta ni plantearme que la amistad está a una distancia interestelar del sucio dinero, así que nada de andar mirando las etiquetas del precio... Bueno, pues a pesar de este estilo de vida tan razonable, calculo que al final del verano me juntaré con una deuda de unos 1.500 euros, qué coño, seamos realistas, nos pondremos en 2.000. Así que, siguiendo la inspiración de mi neoyorquina alma gemela financiera, karyn, he pensado que deberíais ayudarme a saldar mi deuda futura con el malvado banco y la taimada Visa. Hombre, os va a salir un poco caro, porque tampoco es que entreis muchos en esta página, he calculado que, por la media de 100 visitas diarias, os saldrá a unos 20 euros por cabeza. Los que entreis dos veces al día, 40. En fin, no sé si el cálculo es así, porque luego hay gente que entra una vez por semana o una vez en la vida o en la época de bodas para buscar las famosas "poesías que lee el padrino a la novia". Y están también los que no querrán aportar nada, los que se van rebotaos porque sigue sin aparecer Isabel Gemio desnuda por aquí (a ver, Isa, guapa, mandame unos iconitos para colgarlos, que ya es que no sé que hacer, te garantizo –podría jurarlo sobre la Biblia– que me tapo los ojos cuando tenga delante tu sagrada imagen).
Pero bueno, lo que digo yo, que entre amigos no nos vamos a poner miserables. Mandad los 20 euritos y luego, lo que me sobre, lo dedicaré a obras de caridad, como Karyn. A reservarlo para el próximo verano o a dejar propina a los taxistas. Hoy es un buen día para que hagas la buena obra del mes, como Zipi y Zape Zapatilla. Y si en todos los meses de tu vida nunca te habías planteado hacer ninguna, pues más a mi favor, recórcholis.
Pero bueno, lo que digo yo, que entre amigos no nos vamos a poner miserables. Mandad los 20 euritos y luego, lo que me sobre, lo dedicaré a obras de caridad, como Karyn. A reservarlo para el próximo verano o a dejar propina a los taxistas. Hoy es un buen día para que hagas la buena obra del mes, como Zipi y Zape Zapatilla. Y si en todos los meses de tu vida nunca te habías planteado hacer ninguna, pues más a mi favor, recórcholis.
martes, 13 de agosto de 2002
Me duermo en los entierros
de mi generación
Empezamos donde lo dejamos, la boda de Jesús. Después de pillar ná más y ná menos que 16 pastillas para el fib (con dos que llevaba, 18, órdago), me fui a la tierra perdida en que nací con el cálculo exacto como para llegar 20 minutos tarde a la ceremonia. La novia se retrasó 25 para esperarnos a los que veníamos de fuera. Qué bonito detalle, mis amigos, los de entonces, no parecen los mismos a veces. Me puse en la foto finish con todo el mundo. Parezco calorro del todo con esas melenas que no me corto desde junio (del 2001) y mi traje gris, que después de lo que hemos pasado se merece otra oportunidad en la tintorería. Hablé de desamor con Rafa. Ahora toca ser egoista, amigo. Los dos quereis mantener la amistad, veros cada día. Eso os hace sentir mejor. ¿Y cuando aparezca otro tipo? ¿Querrá seguir quedando contigo? ¿Cómo te sentirás entonces? El consejo de siempre: decide tú, antes de que decidan por ti.
En la boda había una tipa que me odiaba.
Hace muchos años, Jordi le rompió el retrovisor de un culazo en las fiestas de un pueblo. De aquél coche pequeñajo salieron como veinte tipas vociferando. Después de escucharlas con atención, su respuesta fue: "hala, un pis y a la cama". Entonces entró en la escena un amigo de las víctimas con una contundente frase en la que dejaba claro que se ciscaba en el Creador. Yo por aquél entonces salía algunas noches con una inmensa cadena rematada por una cruz con una gema de plástico en el centro. 20 ó 21 añitos, los sinsentidos eran lo más divertido. Levanté las manos, alcé la voz. "¡eso sí que no! has ofendido a Dios y me estás ofendiendo a mí". Inesperadamente el tipo se calmó y se disculpó: "hombre, yo no quería decir eso". "Nonono, podemos discutir lo que querais, pero sin ofender a Dios Nuestro Señor". Mientras nosotros nos sumergíamos en la polémica teológica (vaya esto está pareciendo una historia del feo), ellas volvieron a increpar a Jordi. Otro "pis y a la cama" y se largaron cabreadísimas. La siguiente vez que vi a una de ellas, morena, wapita, pero rara, fue en las fiestas de mi pueblo. Perdido, borracho y sucio junto a la peña de las Raquíticas (rebautizadas así por su generoso volumen corporal, joer maldita la hora en que me subí con dos de ellas al Pulpito Loco sin tener en cuenta la física, concretamente la parte que habla de la fuerza centrífuga. Salí centrifugado), ella me señaló a sus dos amigos, con cara de brutotes. "¿Por qué le dijiste a mi novia que un pis y a la cama?", "je yo no sle lo dije, fue llordi", "venga atrévete a repetirlo ahora", "je yo no s lo dij, fue...", "ahora no eres tan valiente", "je yo no se", "venga, venga". Bueno, parece que lo de razonar no funcionaba, así que usé mi nefasto truco favorito, con el que más moratones he conseguido: ponerme chulito. "Joye, que estás en mi pueblo, jomos treintaypico Gayumbos y están todos dentro de jesta peña..." Eso lo entendió a la primera, fuese y no hubo nada. Tampoco sabía mucho de espacios y volúmenes, porque en aquel cuartucho cabían apenas 6 ó 7 raquíticas. Y dándose tetazos alegremente cada 2X3. Los de mi peña a saber dónde andaban, los cabrones. Tengo records en el Guinnes como niño perdido de todas las fiestas.
La mujer aquella estaba en la boda de Jesús y Sus. Y siguió mirándome fijamente durante toda la noche. Qué miedito. Hay gente muy sicópata por ahí, y si se juntan con otros muy paranoicos que también habemos, pues ya está el lío montado. El mundo está hecho por pares de contrarios (Parménides). Si no hubiese estado con su novio (confirmado: le gusta el modelo Conan el brutote) deberíamos haber echado el polvo pluscuamperfecto aquella noche. Yo temiendo por mi vida y ella poniéndose más y más a base de palpar el punzón picahielos de debajo de la cama. Esos ojos como platos, brrrr, escalofríos me da.
Pero más bien lo que hice fue lo de siempre, meterme una rayita antes del primer plato, una pasti después de la digestión. "Estoy mejor que Julio Iglesias", me decía Jorgito. Me aburro de hablar de drogas, de subidones y bajadas. Lo que quería era saltar y hacer el Brutus. Intercambié miradas de quinceañero con la amiga de Jesús. Cuando me fui a la barra, ella se puso al lado, y mira que era larga y estaba vacía (la barra, la chica era más bien voluminosa y densa). "Hola, tú eres XX –a saber– la prima de Jesús, le he preguntado antes por ti", "sí, jajaja" (piensa, piensa, rápido, rápido, hay que decirla algo) "mmm, deberías sacarme a bailar luego", "vale, jajaja", "pero salsa no", "vale, jajaja", "ni pasodobles", "jajaja", "mejor cuando pongan algo para torpes...", "sí, jajaja", "vale, luego nos vemos". Un gatillazo social lo tiene cualquiera, pero después de deprimirme un ratito (mira que soy negao) me consolé pensando que si ella estaba interesada no se sentiría mucho mejor. La verdad, su conversación no fue de enciclopedista del siglo de las luces...
Luego tuve un encuentro con el padre de la novia, el padrino. "¿Qué tal todo? ¿ha estado todo bien?", "pues sí, oiga, pero lo importante es divertirse, lo de la comida y los detalles es lo de menos. Y nos estamos divirtiendo todos mucho mucho" (unos minutos antes el novio me comentaba: "¿quién me lo iba a decir? me lo estoy pasando bien en mi propia boda", "joer, me lo estoy pasando bien hasta yo"). El padrino sopesa mi respuesta y mi copa, entera. Prueba un poco sin pedir permiso y me dice "gefoorjlisforge divertirse je fe juje aserejé", a lo que le contesto, "diga usté que sí, lo importante es pasárselo bien en las bodas, y..." En lo que trato de exponer mi teoría coge el vaso y se lo bebe de un único trago. Me deja con la palabra en la boca y se va a por otro incauto, que no hay barra libre. Qué tío. Lo que pasa es que así el único que se lo va a pasar bien en la boda es él, pero vamos, lo que yo digo, admirable. Antes en la comida, hablando con mi amiga V. la belga, con un bonito vestido rojo, sobre si se debería meter una rayita o no, había declinado la oferta porque no quería montar un escándalo. "Es que no llevo ropa interior". "Ah, entonces tienes razón, mejor que no". El mundo es así de razonable. Luego el raro soy yo.
Al final nos fuimos a una disco de mi ciudad, la capital del imperio en la época de Isabel y Fernando, por más señas. Aquí la actividad preferida de la población joven es salir a los bares, pagar las copas como si fueran hidromiel y aburrirse. No hables con nadie. Ellos te van a mirar mal, quizás te empujen o te insulten. Ellas se sienten autorizadas a ser tan groseras o estúpidas como puedan, que es mucho. Allí, en el Charlot, había dos de esas. Supongo que habían estado hablando entre ellas al principio de la noche y ya no tenían nada que decirse. Con la mirada perdida bailaban sin ninguna gracia o una se sentaba y la otra movía poco y mal las piernas. Rubias teñidas, con un gusto para vestirse de tres meses y un día más multa, no poseían ningún talento físico evidente. No estaban drogadas. Se habían gastado mil duros en copas para aburrirse hasta el amanecer. Mi amigo Javi estaba enfarlopado y decía que una de ellas le estaba mirando todo el rato, pero que no la iba a entrar, porque es un cagueta.
Javierito es un tipo muy inteligente, con mucha labia, arquitecto, trabaja un montón y vive con sus padres, así que en un par de años ha debido de reunir una pequeña fortuna. Se ha comprado un reluciente BMW blanco después de cargarse un Vitara en las fiestas de mi pueblo. Se salió de la carretera mientras bajaba la ventanilla, contestaba el móvil y cambiaba la música del cassette a la vez (el coche, siniestro total, la pareja de la Guardia Civil se río tanto de su pedo y su desorientación que ni le hizo la prueba de la alcoholemia). Más de una vez se quedaba con las chicas que a mí me gustaban. Tiene una voz extraña que se parece a muchas otras, como a la de Coque Malla (el hombre sin personalidad, le llamaba en el cole), pero que termina siendo envolvente y atractiva. Lo mismo escribía un poema que no estaba mal que dibujaba un retrato perfecto de Marilyn. Nos organiza las excursiones y lleva un diario de viaje con dibujos y anotaciones bastante graciosas. Pero Javierito hace mucho que no pilla con una chica. Bueno, en realidad hace cosas raras. Como una vez que se lió con una rubia estupenda (que yo me había pedido primero, pero es que esto no es como el reparto del hueso de caña del cocido) y terminó poniendo una batería de excusas incoherentes para irse a casa y no tener que acostarse con ella. "Es que le olían fatal los sobacos", dijo él (pues una duchita, joer, que eso le puede pasar a cualquiera). "¿Es gay?", preguntó ella. Otra vez, aprovechó cinco minutitos en los que me fui al baño para agarrar por banda a la chica que me estaba intentando ligar y soltarle un rollo de los suyos. El cura, le llamaban. Pero a ellas les encanta oirle hablar, así que a partir de entonces le perseguía, le llamaba, le tenía una hora al teléfono, y él, tan currante, la colgaba enseguida porque estaba con un proyecto. Se quedaba hasta que se iba él y le llevaba a casa. La rechazó más de una vez. Hasta que una noche alcohólica la intentó besar. Eva la Cachonda (y ese mote no se lo he puesto yo, fueron sus amigos) que es mala mala y malaje, aprovechó para vengarse y le dijo que no. Seguro que tenía ganas, pero la sed de mal es más fuerte que nada en algunos súcubos. Y podría contar muchas historias más, pero queda claro que el hombre desaprovechó nosecuantas ocasiones hasta que de repente se encontró con la autoestima por los suelos y bloqueado cada vez que se cruzaba con una humana hembra. He oído conversaciones suyas desastrosas ultimamante (del tipo "¿estudias o trabajas?"). Y a partir de ahí (o antes, no sé) lo de las mujeres se convirtió en una obsesión, el centro de su vida, según creo. Y como no intentaba nada, no conseguía nada y la cosa fue cuesta abajo hasta llegar al momento actual, donde ya no podemos caer más, tenemos que empezar a excavar.
Así que me pareció una buena idea acercarme a la rubia destalentosa y tratar de presentársela. no perdíamos nada, y si conseguía una respuesta positiva podían cambiar las cosas para Javierito. Con mi mejor sonrisa, con la voz más amigable y seductora que encontré, me aproximé a ella y le dije: "hola, ¿qué tal? te va a parecer una cosa de quinceañeros, a mí también me lo parece, pero he pensado que podía presentarte a mis amigos y..." Nisiquiera escuchó lo que le decía, que tampoco era precisamente El cantar de los cantares, a mitad de la frase dijo un "NO" agresivo, como de "aparta, insecto", y se dio media vuelta para seguir aburriéndose durante la siguiente hora, sin hablar con su amiga ni con nadie. En estos casos suelo quedarme con ganas de gritarlas que no saben lo que se están perdiendo, un polvazo, una conversación divertida, un amante perfecto, un amigo fiel, muchas cosas que nunca vienen mal. Pero no merecen más que que me dé la vuelta y no lo piense ni un segundo más. Algo difícil, soy un chico sensible y empastillado. Esta ciudad se va a caer de aburrimiento, encoge y se queda sin aire, como la habitación de Chloe en La espuma de los días. Cada noche me escupe el reflejo de todas esas almas en blanco y negro. Pena y asco. Pero aquélla recordé por qué hace dos o tres años que no hablo en los bares de allí con ningún desconocido que no me hable primero a mí. Que pasen muchos más. Hay caminantes suficientes en el resto de las rutas. Donde hay vino beben vino, donde no hay vino, agua fresca.
PD: Y si después de todo esto alguien se anima a sacar de su cebolla mental a Javierito le regalo algo, un viaje, un libro, un beso, lo que sea.
de mi generación
Empezamos donde lo dejamos, la boda de Jesús. Después de pillar ná más y ná menos que 16 pastillas para el fib (con dos que llevaba, 18, órdago), me fui a la tierra perdida en que nací con el cálculo exacto como para llegar 20 minutos tarde a la ceremonia. La novia se retrasó 25 para esperarnos a los que veníamos de fuera. Qué bonito detalle, mis amigos, los de entonces, no parecen los mismos a veces. Me puse en la foto finish con todo el mundo. Parezco calorro del todo con esas melenas que no me corto desde junio (del 2001) y mi traje gris, que después de lo que hemos pasado se merece otra oportunidad en la tintorería. Hablé de desamor con Rafa. Ahora toca ser egoista, amigo. Los dos quereis mantener la amistad, veros cada día. Eso os hace sentir mejor. ¿Y cuando aparezca otro tipo? ¿Querrá seguir quedando contigo? ¿Cómo te sentirás entonces? El consejo de siempre: decide tú, antes de que decidan por ti.
En la boda había una tipa que me odiaba.
Hace muchos años, Jordi le rompió el retrovisor de un culazo en las fiestas de un pueblo. De aquél coche pequeñajo salieron como veinte tipas vociferando. Después de escucharlas con atención, su respuesta fue: "hala, un pis y a la cama". Entonces entró en la escena un amigo de las víctimas con una contundente frase en la que dejaba claro que se ciscaba en el Creador. Yo por aquél entonces salía algunas noches con una inmensa cadena rematada por una cruz con una gema de plástico en el centro. 20 ó 21 añitos, los sinsentidos eran lo más divertido. Levanté las manos, alcé la voz. "¡eso sí que no! has ofendido a Dios y me estás ofendiendo a mí". Inesperadamente el tipo se calmó y se disculpó: "hombre, yo no quería decir eso". "Nonono, podemos discutir lo que querais, pero sin ofender a Dios Nuestro Señor". Mientras nosotros nos sumergíamos en la polémica teológica (vaya esto está pareciendo una historia del feo), ellas volvieron a increpar a Jordi. Otro "pis y a la cama" y se largaron cabreadísimas. La siguiente vez que vi a una de ellas, morena, wapita, pero rara, fue en las fiestas de mi pueblo. Perdido, borracho y sucio junto a la peña de las Raquíticas (rebautizadas así por su generoso volumen corporal, joer maldita la hora en que me subí con dos de ellas al Pulpito Loco sin tener en cuenta la física, concretamente la parte que habla de la fuerza centrífuga. Salí centrifugado), ella me señaló a sus dos amigos, con cara de brutotes. "¿Por qué le dijiste a mi novia que un pis y a la cama?", "je yo no sle lo dije, fue llordi", "venga atrévete a repetirlo ahora", "je yo no s lo dij, fue...", "ahora no eres tan valiente", "je yo no se", "venga, venga". Bueno, parece que lo de razonar no funcionaba, así que usé mi nefasto truco favorito, con el que más moratones he conseguido: ponerme chulito. "Joye, que estás en mi pueblo, jomos treintaypico Gayumbos y están todos dentro de jesta peña..." Eso lo entendió a la primera, fuese y no hubo nada. Tampoco sabía mucho de espacios y volúmenes, porque en aquel cuartucho cabían apenas 6 ó 7 raquíticas. Y dándose tetazos alegremente cada 2X3. Los de mi peña a saber dónde andaban, los cabrones. Tengo records en el Guinnes como niño perdido de todas las fiestas.
La mujer aquella estaba en la boda de Jesús y Sus. Y siguió mirándome fijamente durante toda la noche. Qué miedito. Hay gente muy sicópata por ahí, y si se juntan con otros muy paranoicos que también habemos, pues ya está el lío montado. El mundo está hecho por pares de contrarios (Parménides). Si no hubiese estado con su novio (confirmado: le gusta el modelo Conan el brutote) deberíamos haber echado el polvo pluscuamperfecto aquella noche. Yo temiendo por mi vida y ella poniéndose más y más a base de palpar el punzón picahielos de debajo de la cama. Esos ojos como platos, brrrr, escalofríos me da.
Pero más bien lo que hice fue lo de siempre, meterme una rayita antes del primer plato, una pasti después de la digestión. "Estoy mejor que Julio Iglesias", me decía Jorgito. Me aburro de hablar de drogas, de subidones y bajadas. Lo que quería era saltar y hacer el Brutus. Intercambié miradas de quinceañero con la amiga de Jesús. Cuando me fui a la barra, ella se puso al lado, y mira que era larga y estaba vacía (la barra, la chica era más bien voluminosa y densa). "Hola, tú eres XX –a saber– la prima de Jesús, le he preguntado antes por ti", "sí, jajaja" (piensa, piensa, rápido, rápido, hay que decirla algo) "mmm, deberías sacarme a bailar luego", "vale, jajaja", "pero salsa no", "vale, jajaja", "ni pasodobles", "jajaja", "mejor cuando pongan algo para torpes...", "sí, jajaja", "vale, luego nos vemos". Un gatillazo social lo tiene cualquiera, pero después de deprimirme un ratito (mira que soy negao) me consolé pensando que si ella estaba interesada no se sentiría mucho mejor. La verdad, su conversación no fue de enciclopedista del siglo de las luces...
Luego tuve un encuentro con el padre de la novia, el padrino. "¿Qué tal todo? ¿ha estado todo bien?", "pues sí, oiga, pero lo importante es divertirse, lo de la comida y los detalles es lo de menos. Y nos estamos divirtiendo todos mucho mucho" (unos minutos antes el novio me comentaba: "¿quién me lo iba a decir? me lo estoy pasando bien en mi propia boda", "joer, me lo estoy pasando bien hasta yo"). El padrino sopesa mi respuesta y mi copa, entera. Prueba un poco sin pedir permiso y me dice "gefoorjlisforge divertirse je fe juje aserejé", a lo que le contesto, "diga usté que sí, lo importante es pasárselo bien en las bodas, y..." En lo que trato de exponer mi teoría coge el vaso y se lo bebe de un único trago. Me deja con la palabra en la boca y se va a por otro incauto, que no hay barra libre. Qué tío. Lo que pasa es que así el único que se lo va a pasar bien en la boda es él, pero vamos, lo que yo digo, admirable. Antes en la comida, hablando con mi amiga V. la belga, con un bonito vestido rojo, sobre si se debería meter una rayita o no, había declinado la oferta porque no quería montar un escándalo. "Es que no llevo ropa interior". "Ah, entonces tienes razón, mejor que no". El mundo es así de razonable. Luego el raro soy yo.
Al final nos fuimos a una disco de mi ciudad, la capital del imperio en la época de Isabel y Fernando, por más señas. Aquí la actividad preferida de la población joven es salir a los bares, pagar las copas como si fueran hidromiel y aburrirse. No hables con nadie. Ellos te van a mirar mal, quizás te empujen o te insulten. Ellas se sienten autorizadas a ser tan groseras o estúpidas como puedan, que es mucho. Allí, en el Charlot, había dos de esas. Supongo que habían estado hablando entre ellas al principio de la noche y ya no tenían nada que decirse. Con la mirada perdida bailaban sin ninguna gracia o una se sentaba y la otra movía poco y mal las piernas. Rubias teñidas, con un gusto para vestirse de tres meses y un día más multa, no poseían ningún talento físico evidente. No estaban drogadas. Se habían gastado mil duros en copas para aburrirse hasta el amanecer. Mi amigo Javi estaba enfarlopado y decía que una de ellas le estaba mirando todo el rato, pero que no la iba a entrar, porque es un cagueta.
Javierito es un tipo muy inteligente, con mucha labia, arquitecto, trabaja un montón y vive con sus padres, así que en un par de años ha debido de reunir una pequeña fortuna. Se ha comprado un reluciente BMW blanco después de cargarse un Vitara en las fiestas de mi pueblo. Se salió de la carretera mientras bajaba la ventanilla, contestaba el móvil y cambiaba la música del cassette a la vez (el coche, siniestro total, la pareja de la Guardia Civil se río tanto de su pedo y su desorientación que ni le hizo la prueba de la alcoholemia). Más de una vez se quedaba con las chicas que a mí me gustaban. Tiene una voz extraña que se parece a muchas otras, como a la de Coque Malla (el hombre sin personalidad, le llamaba en el cole), pero que termina siendo envolvente y atractiva. Lo mismo escribía un poema que no estaba mal que dibujaba un retrato perfecto de Marilyn. Nos organiza las excursiones y lleva un diario de viaje con dibujos y anotaciones bastante graciosas. Pero Javierito hace mucho que no pilla con una chica. Bueno, en realidad hace cosas raras. Como una vez que se lió con una rubia estupenda (que yo me había pedido primero, pero es que esto no es como el reparto del hueso de caña del cocido) y terminó poniendo una batería de excusas incoherentes para irse a casa y no tener que acostarse con ella. "Es que le olían fatal los sobacos", dijo él (pues una duchita, joer, que eso le puede pasar a cualquiera). "¿Es gay?", preguntó ella. Otra vez, aprovechó cinco minutitos en los que me fui al baño para agarrar por banda a la chica que me estaba intentando ligar y soltarle un rollo de los suyos. El cura, le llamaban. Pero a ellas les encanta oirle hablar, así que a partir de entonces le perseguía, le llamaba, le tenía una hora al teléfono, y él, tan currante, la colgaba enseguida porque estaba con un proyecto. Se quedaba hasta que se iba él y le llevaba a casa. La rechazó más de una vez. Hasta que una noche alcohólica la intentó besar. Eva la Cachonda (y ese mote no se lo he puesto yo, fueron sus amigos) que es mala mala y malaje, aprovechó para vengarse y le dijo que no. Seguro que tenía ganas, pero la sed de mal es más fuerte que nada en algunos súcubos. Y podría contar muchas historias más, pero queda claro que el hombre desaprovechó nosecuantas ocasiones hasta que de repente se encontró con la autoestima por los suelos y bloqueado cada vez que se cruzaba con una humana hembra. He oído conversaciones suyas desastrosas ultimamante (del tipo "¿estudias o trabajas?"). Y a partir de ahí (o antes, no sé) lo de las mujeres se convirtió en una obsesión, el centro de su vida, según creo. Y como no intentaba nada, no conseguía nada y la cosa fue cuesta abajo hasta llegar al momento actual, donde ya no podemos caer más, tenemos que empezar a excavar.
Así que me pareció una buena idea acercarme a la rubia destalentosa y tratar de presentársela. no perdíamos nada, y si conseguía una respuesta positiva podían cambiar las cosas para Javierito. Con mi mejor sonrisa, con la voz más amigable y seductora que encontré, me aproximé a ella y le dije: "hola, ¿qué tal? te va a parecer una cosa de quinceañeros, a mí también me lo parece, pero he pensado que podía presentarte a mis amigos y..." Nisiquiera escuchó lo que le decía, que tampoco era precisamente El cantar de los cantares, a mitad de la frase dijo un "NO" agresivo, como de "aparta, insecto", y se dio media vuelta para seguir aburriéndose durante la siguiente hora, sin hablar con su amiga ni con nadie. En estos casos suelo quedarme con ganas de gritarlas que no saben lo que se están perdiendo, un polvazo, una conversación divertida, un amante perfecto, un amigo fiel, muchas cosas que nunca vienen mal. Pero no merecen más que que me dé la vuelta y no lo piense ni un segundo más. Algo difícil, soy un chico sensible y empastillado. Esta ciudad se va a caer de aburrimiento, encoge y se queda sin aire, como la habitación de Chloe en La espuma de los días. Cada noche me escupe el reflejo de todas esas almas en blanco y negro. Pena y asco. Pero aquélla recordé por qué hace dos o tres años que no hablo en los bares de allí con ningún desconocido que no me hable primero a mí. Que pasen muchos más. Hay caminantes suficientes en el resto de las rutas. Donde hay vino beben vino, donde no hay vino, agua fresca.
PD: Y si después de todo esto alguien se anima a sacar de su cebolla mental a Javierito le regalo algo, un viaje, un libro, un beso, lo que sea.
viernes, 9 de agosto de 2002
Que todavía no. Las vacaciones, la semana que viene. Lo siento en el alma, pero estos días he estado "enfermo" y ahora estoy "ocupado". Preparando el verano, que se presenta movidito. Por una cagada mía de última hora no me voy quince días a Dakar, sino una semana a Dublin. Así que llevo un par de horas convenciéndome de que está bien, no pasa nada.
Porque con todo el tiempo y la energía que sobre, puede que luego a Melilla y a Amsterdam, puede que me pase por Sevilla y Málaga, puede que visite Marruecos o Portugal, puede que me acerque aún a algún otro festival y, el fin de fiesta confirmado, a Nueva York a mediados de septiembre. Y quien sabe si escribiré o no desde alguno de estos lugares. Pero me pica no hacerlo. Estoy pikachu del todo. Quiero contaros mi fib y todo eso. A ver si el domingo. Besos, sobre todo para ti, shazam, y sorry a todos los que les debo cartas y pajillas de estas de las mías.
Porque con todo el tiempo y la energía que sobre, puede que luego a Melilla y a Amsterdam, puede que me pase por Sevilla y Málaga, puede que visite Marruecos o Portugal, puede que me acerque aún a algún otro festival y, el fin de fiesta confirmado, a Nueva York a mediados de septiembre. Y quien sabe si escribiré o no desde alguno de estos lugares. Pero me pica no hacerlo. Estoy pikachu del todo. Quiero contaros mi fib y todo eso. A ver si el domingo. Besos, sobre todo para ti, shazam, y sorry a todos los que les debo cartas y pajillas de estas de las mías.
jueves, 1 de agosto de 2002
Mañana me voy a otra boda de otro amigo (es que ya como que sin comentarios) y el sábado a Benicasim, si encuentro una puñetera combinación de autobuses. Así que que os vaya bonito hasta el martes, que el lunes no trabajo (tampoco). Os debería contar mi martes con Cris, pero es que estoy un poco desganado. Me aburre el tema, me tiene muy mareado. Resulta que se enrolló con un pollo en Fuerteventura. Aprovecha que a mí, en teoría, no me parecen mal esas cosas, pero es que no es lo mismo un rollete de una vez que que se pase tres días con él y sus amigas y me venga contando que era muy divertido, muy majete, tenía DIEZ años menos que yo... Y que cómo va a ser borde con él ahora. "Pues niña, eso si que no es negociable, o quedas mal con él o quedas mal conmigo, tú verás". Al parecer era el único tío disponible a varios kilómetros a la redonda. Coño, que se lo deje a sus amigas, que las hay vírgenes, traumatizadas por una ruptura reciente, con ganas de... Y es que mi Cris es un poco egoista. Tenía muchas dudas sobre mí, pero después de un orgasmo arrasador, de esos de temblarle todo y decir incoherencias, me contó que se le había pasado, que me quería mucho otra vez y que estaba muy cansada y que zzzz. Lo suyo es lo de hoy por ti y los otros 364 días por mí. En el fondo me produce ternura, me recuerda a cuando cambiaba tebeos de pequeño en una plaza de mi aldea. Como viera a alguien muy interesado por uno de los míos le pedía unos cuantos a cambio. Nunca suelta nada que no haya sido recompensado a priori, me está pareciendo.
Os dejo una descripción que le he colocado a bob en un comentario. Sed malos. Ah, el enlacito: bob. Mas me ha mandado la fórmula mágica para que los enlaces se abran apart. Gracias, churri. No, si como siga así, al final esto se va a convertir en una web decente. Y eso sí que no.
VyF: Tengo 29 años. Mi vida ha girado siempre en torno a la palabra escrita, así que algún día debería pararme dos minutos y reflexionar sobre lo que eso significa y lo que eso me condiciona. Siempre me meto en relaciones que no, sólo que ahora me doy cuenta de que no, aunque no haga nada por evitarlo. Por suerte, el sexo ya no es tan importante para mí como antes, pero eso no quiere decir que haya dejado de quedarse con el 80% de mis esfuerzos vitales. Empiezo proyectos. Hace tiempo descubrí que la ficción no era lo mío y decidí escribir artículos de opinión y reportajes creativos. En vista de que o no me los publicaban o no me los pagaban, lo dejé. Ahora he rellenado ese vacío con un diario en internet. Debería publicar un libro de una puñetera vez, pero va a tener que ser autobiográfico y de casquería sentimental. Para eso haría falta que careciese absolutamente de pudor. Ya ves tú qué problema.
Os dejo una descripción que le he colocado a bob en un comentario. Sed malos. Ah, el enlacito: bob. Mas me ha mandado la fórmula mágica para que los enlaces se abran apart. Gracias, churri. No, si como siga así, al final esto se va a convertir en una web decente. Y eso sí que no.
VyF: Tengo 29 años. Mi vida ha girado siempre en torno a la palabra escrita, así que algún día debería pararme dos minutos y reflexionar sobre lo que eso significa y lo que eso me condiciona. Siempre me meto en relaciones que no, sólo que ahora me doy cuenta de que no, aunque no haga nada por evitarlo. Por suerte, el sexo ya no es tan importante para mí como antes, pero eso no quiere decir que haya dejado de quedarse con el 80% de mis esfuerzos vitales. Empiezo proyectos. Hace tiempo descubrí que la ficción no era lo mío y decidí escribir artículos de opinión y reportajes creativos. En vista de que o no me los publicaban o no me los pagaban, lo dejé. Ahora he rellenado ese vacío con un diario en internet. Debería publicar un libro de una puñetera vez, pero va a tener que ser autobiográfico y de casquería sentimental. Para eso haría falta que careciese absolutamente de pudor. Ya ves tú qué problema.
martes, 30 de julio de 2002
Permitidme ponerme repelente. Acabo de mirar mi contador y estaba a una visita de batir mi marca. Auguro que registrará una cantidad de pinchazos enorme, como la de Nazaret el día que menos tiene. Y con este pedazo de diesño de retaguardia. Y justo hoy, que el dire me ha dicho que hemos pulverizado los records de ventas de la revista con el número de julio, en el que yo me escribí la mitad. En sus veinte años nunca había vendido tanto. "¿Y no te han dicho nada?", me preguntaba Cris. "Nadie tiene que decirme nada. Lo sé". Vale, pelín chulito, pero no está mal como colofón de un día en el que me he venido a la redacción a las siete de la mañana, sin haber dormido ni un minuto y Cris no se ha puesto al teléfono las cuatro o cinco veces que la he llamado.
Y no sé por qué la he llamado, debería haber dejado que el paso definitivo lo diera ella. Y así yo no me siento culpable y así pensaría que fue una decisión suya. Al final hemos hablado. "Esto nuestro ha sido pura Ley de Murphy, hemos ascendido hasta nuestro nivel de incompetencia, éramos un rollito estupendo hasta que hemos ascendido a novios a toda velocidad y has empezado a exigirme, a decir qué tengo que hacer, de qué no puedo hablar, cómo tengo que pensar... Y eso no, de ninguna manera". "Es que me cabrea que te cuente que hemos estado en una playa nudista y lo único que me preguntes es que qué tal están mis amigas desnudas. Eres un salido". "No, es que tengo ese sentido del humor retorcido. Mira, en la época en la que más ganas tenía de acostarme con cualquiera siempre la cagaba en algún momento con alguna frase que a mí me hacía mucha gracia y que a ellas les hacía perder todo el interés". "Es que eres un salido". "Nonono, es que hay que entender mi humor, se me ocurre una frase ingeniosa y no puedo reprimirlo. Cuando trabajé en la productora de televisión, nada más empezar, el primer día a primera hora llamé a información de telefónica para pedir un número. Se puso una tía y en vez de darme los buenos días dijo 'hay que ver la gente como está a estas horas, lo que se aburre', '¿por qué? ¿qué te ha pasado', 'nada, la gente que no tiene nada mejor que hacer a estas horas', 'pero ¿qué te han dicho?', 'nada, es igual', 'hombre, ya, termínamelo de contar', (...) 'que de que color tenía el coño –susurró–'. Estaba en una habitación enana, rodeado de gente del Opus, y tuve que morderme la lengua casi hasta llorar para no preguntarle '¿y de qué color lo tienes?'"
Luego Cris me ha dicho que seguía apeteciéndole irse de vacaciones conmigo y le he explicado que lo único que podíamos hacer era volver atrás y ser otra vez independientes, porque ella no podía ser el centro de mi vida a tantos kilómetros de distancia. Que no podía intentar cambiarme antes de conocerme. Que primero tendría que aguantar mis bromas y todo lo demás. Y yo sus cosas. "¿No has visto el anuncio ese de 'un amigo nunca es un pesado, es un filósofo'?". "No tengo tele". "Bueno, pues es igual, yo no soy un salido, tengo un sentido del humor raro. No me digas lo que tengo que ser, ni lo que tengo que hacer, porque me agobio. Primero entiende lo que soy y acéptalo, y entonces decide lo que quieres hacer conmigo". "Vale". "Bueno, cariño, pues luego te voy a buscar y nos tomamos una caña" "¡¡Que ya no me llames cariño!!".
Vaya, veo que lo ha entendido todo.
Y no sé por qué la he llamado, debería haber dejado que el paso definitivo lo diera ella. Y así yo no me siento culpable y así pensaría que fue una decisión suya. Al final hemos hablado. "Esto nuestro ha sido pura Ley de Murphy, hemos ascendido hasta nuestro nivel de incompetencia, éramos un rollito estupendo hasta que hemos ascendido a novios a toda velocidad y has empezado a exigirme, a decir qué tengo que hacer, de qué no puedo hablar, cómo tengo que pensar... Y eso no, de ninguna manera". "Es que me cabrea que te cuente que hemos estado en una playa nudista y lo único que me preguntes es que qué tal están mis amigas desnudas. Eres un salido". "No, es que tengo ese sentido del humor retorcido. Mira, en la época en la que más ganas tenía de acostarme con cualquiera siempre la cagaba en algún momento con alguna frase que a mí me hacía mucha gracia y que a ellas les hacía perder todo el interés". "Es que eres un salido". "Nonono, es que hay que entender mi humor, se me ocurre una frase ingeniosa y no puedo reprimirlo. Cuando trabajé en la productora de televisión, nada más empezar, el primer día a primera hora llamé a información de telefónica para pedir un número. Se puso una tía y en vez de darme los buenos días dijo 'hay que ver la gente como está a estas horas, lo que se aburre', '¿por qué? ¿qué te ha pasado', 'nada, la gente que no tiene nada mejor que hacer a estas horas', 'pero ¿qué te han dicho?', 'nada, es igual', 'hombre, ya, termínamelo de contar', (...) 'que de que color tenía el coño –susurró–'. Estaba en una habitación enana, rodeado de gente del Opus, y tuve que morderme la lengua casi hasta llorar para no preguntarle '¿y de qué color lo tienes?'"
Luego Cris me ha dicho que seguía apeteciéndole irse de vacaciones conmigo y le he explicado que lo único que podíamos hacer era volver atrás y ser otra vez independientes, porque ella no podía ser el centro de mi vida a tantos kilómetros de distancia. Que no podía intentar cambiarme antes de conocerme. Que primero tendría que aguantar mis bromas y todo lo demás. Y yo sus cosas. "¿No has visto el anuncio ese de 'un amigo nunca es un pesado, es un filósofo'?". "No tengo tele". "Bueno, pues es igual, yo no soy un salido, tengo un sentido del humor raro. No me digas lo que tengo que ser, ni lo que tengo que hacer, porque me agobio. Primero entiende lo que soy y acéptalo, y entonces decide lo que quieres hacer conmigo". "Vale". "Bueno, cariño, pues luego te voy a buscar y nos tomamos una caña" "¡¡Que ya no me llames cariño!!".
Vaya, veo que lo ha entendido todo.
lunes, 29 de julio de 2002
QUÉ OTRA COSA PODRIA VER UN EXPLORADOR CANSADO/
DENTRO DE LOS LÍMITES DE UN METRO CUADRADO DE TRISTEZA
Todavía no lo sabe, pero me va a abandonar. Hablamos el otro día, dice que le han llamado del hospital, que tiene que volver a entregar unos informes, que no va a pasar la noche del martes conmigo. No le pregunté si me estaba mintiendo, no era la pregunta correcta. "¿Si pudieras pasarías esa noche aquí?". "No lo sé, después de la última vez me da un poco de miedo". Ya. Pero insiste en que pille unas pastillas para el festival de Benicasim. Fuera de nosotros nos querremos. No quiere saberlo, no quiere hacer otros planes para este verano, "todavía podemos irnos juntos, ¿no? los dos somos buenos compañeros de viaje". Me dejará, quizás después. No pasa nada. Otra muesca en la pared. Another brick in the wall. Perito en lunas. Buscando una luna que ande sola.
Cosas buenas, cosas malas y cosas ni se sabe de estos últimos días:
-El jueves conocí a Sam. Un poco perdido entre tantas encantadoras pijas locas por U2 (la frase que más oí aquella noche fue: "a mí me gustan, pero yo no soy tan fanático como toda esta gente que está aquí") fue una anfitriona dedicada. Me dijo tantas cosas bonitas que yo sólo pude agradecérselo con sonrisas enormes. Espero que dijeran lo suficiente. No hay nada como el abuso del alcohol y buscar enemigos comunes (como el relaciones públicas de las SS que nos echó del O'Neill) para hacer amigos. me di cuenta de cómo han evolucionado mis lecturas. "¿Lees a Lenin?". "Eeeeh, pues no, lo tengo pendiente, esto... –coño, ahí me ha pillado–" "A Leny mira y no se qué". "Ah, sí, a esa sí".
-Tuve que aplazar, contra mi voluntad, la redacción del poema épico La noche que conocí a Wonder Woman. Espero que siga vacante la plaza de macho temporal (la terminología no es mía, que conste)
-Viernes: lo que hice el viernes no se puede contar ni en este diario. Imagínate.
-Sábado: prometí que nunca volvería a caer, pero esta vez no lo quiero evitar. Y es que me hace volar. Fer, el médico, dice que me están volviendo paranoico. Liviana memoria. No recuerda que la frase "están todos contra mí", así, literal, era parte de mi repertorio desde el cole.
-Domingo: mi abuela me dice que si estuviera mi madre las cosas no serían así, que ella ya sabe donde estaría. Que cada vez la echa más de menos. Le sonrío y le acaricio la mano. Qué otra cosa podría decirle.
(podría ver todos esos días irrecuperables/ posándose como una bandada de pájaros imaginarios. B. Atxaga)
DENTRO DE LOS LÍMITES DE UN METRO CUADRADO DE TRISTEZA
Todavía no lo sabe, pero me va a abandonar. Hablamos el otro día, dice que le han llamado del hospital, que tiene que volver a entregar unos informes, que no va a pasar la noche del martes conmigo. No le pregunté si me estaba mintiendo, no era la pregunta correcta. "¿Si pudieras pasarías esa noche aquí?". "No lo sé, después de la última vez me da un poco de miedo". Ya. Pero insiste en que pille unas pastillas para el festival de Benicasim. Fuera de nosotros nos querremos. No quiere saberlo, no quiere hacer otros planes para este verano, "todavía podemos irnos juntos, ¿no? los dos somos buenos compañeros de viaje". Me dejará, quizás después. No pasa nada. Otra muesca en la pared. Another brick in the wall. Perito en lunas. Buscando una luna que ande sola.
Cosas buenas, cosas malas y cosas ni se sabe de estos últimos días:
-El jueves conocí a Sam. Un poco perdido entre tantas encantadoras pijas locas por U2 (la frase que más oí aquella noche fue: "a mí me gustan, pero yo no soy tan fanático como toda esta gente que está aquí") fue una anfitriona dedicada. Me dijo tantas cosas bonitas que yo sólo pude agradecérselo con sonrisas enormes. Espero que dijeran lo suficiente. No hay nada como el abuso del alcohol y buscar enemigos comunes (como el relaciones públicas de las SS que nos echó del O'Neill) para hacer amigos. me di cuenta de cómo han evolucionado mis lecturas. "¿Lees a Lenin?". "Eeeeh, pues no, lo tengo pendiente, esto... –coño, ahí me ha pillado–" "A Leny mira y no se qué". "Ah, sí, a esa sí".
-Tuve que aplazar, contra mi voluntad, la redacción del poema épico La noche que conocí a Wonder Woman. Espero que siga vacante la plaza de macho temporal (la terminología no es mía, que conste)
-Viernes: lo que hice el viernes no se puede contar ni en este diario. Imagínate.
-Sábado: prometí que nunca volvería a caer, pero esta vez no lo quiero evitar. Y es que me hace volar. Fer, el médico, dice que me están volviendo paranoico. Liviana memoria. No recuerda que la frase "están todos contra mí", así, literal, era parte de mi repertorio desde el cole.
-Domingo: mi abuela me dice que si estuviera mi madre las cosas no serían así, que ella ya sabe donde estaría. Que cada vez la echa más de menos. Le sonrío y le acaricio la mano. Qué otra cosa podría decirle.
(podría ver todos esos días irrecuperables/ posándose como una bandada de pájaros imaginarios. B. Atxaga)
jueves, 25 de julio de 2002
DEJA VU
Anoche llegué a casa a las tres de la mañana, directo del trabajo. Me puse a ver Atrapado en el tiempo. Luego, estuve vomitando hasta las siete. He llegado a las dos al trabajo. El director estaba de viaje y el jefe interino, que soy yo, ha llegado seis horas tarde, así que, con muy buen criterio, todos se habían ido hora y media antes de la hora de salida oficial después de estar, muy probablemente, tocándose la nariz toda la mañana.
Buenos días, hoy es el día de la marmota.
Coño, las doce, hoy me echan.
Joer, y no tengo nada que ponerme, a ver en el montón de la ropa limpia... esta camisa parece que no está muy arrugada.
¡Taxi!
Joer cuanto trabajo, puf, mañana lo hago.
"No comas tantas guarradas de la máquina, ¿por qué no te vas a un bar y comes un menú?"
A ver si luego me acuerdo de cortar la línea de telefono que llevo pagando desde septiembre sin usarla. A ver si me acuerdo de llamar a mi padre, a mi abuela, a mis amigos. A ver si contesto los emails.
Uy, 19 de julio, ayer fue el cumpleaños de mi hermano J y no le llamé.
Por la tarde: "Hola". "Hola, churri, qué te cuentas". "Mira, que he pensado que mejor lo dejamos, te tengo mucho cariño, eres un chico muy interesante, pero hay algo que no funciona". "..."
Por la noche: "Oye Noe, ¿por qué no nos vamos a lo oscuro y te enseño una cosa?". "Mira, mejor que no, eres un chico muy interesante, pero..."
Buenos días, hoy es el día de la marmota.
Coño, la una, hoy me echan.
Joer, y no tengo nada que ponerme, a ver en el montón de la silla... esta camisa parece que no huele muy mal.
¡Taxi!
Joer cuanto trabajo, puf, mañana lo hago.
"No comas tantas guarradas de la máquina, ¿por qué no te vas a un bar y comes un menú?"
A ver si luego me acuerdo de cortar la línea de telefono que llevo pagando desde septiembre sin usarla. A ver si me acuerdo de llamar a mi padre, a mi abuela, a mis amigos. A ver si contesto los emails.
Uy, 22 de julio, ayer fue el cumpleaños de mi hermano C y no le llamé.
"Hola". "Hola, churri, qué te cuentas". "Mira, que he pensado que mejor lo dejamos, te tengo mucho cariño, eres un chico muy interesante, pero hay algo que no funciona". "..."
"Oye Ana, ¿por qué no nos tomamos la última en mi terraza?". "Mira, mejor que no, eres un chico muy interesante, pero..."
Buenos días, hoy es el día de la marmota.
Coño, las dos, hoy me echan.
Joer, y no tengo nada que ponerme, a ver en la lavadora... esta camisa parece que no está muy mojada.
¡Taxi!
Joer cuanto trabajo, puf, mañana lo hago.
"No comas tantas guarradas de la máquina, ¿por qué no te vas a un bar y comes un menú?"
A ver si luego me acuerdo de cortar la línea de telefono que llevo pagando desde septiembre sin usarla. A ver si me acuerdo de llamar a mi padre, a mi abuela, a mis amigos. A ver si contesto los emails.
Uy, 25 de julio, ayer fue el cumpleaños de mi hermana M y no le llamé.
"Hola". "Hola, churri, qué te cuentas". "Mira, que he pensado que mejor lo dejamos, te tengo mucho cariño, eres un chico muy interesante, pero hay algo que no funciona". "..."
"Oye Tan, ¿por qué no...?"
Anoche llegué a casa a las tres de la mañana, directo del trabajo. Me puse a ver Atrapado en el tiempo. Luego, estuve vomitando hasta las siete. He llegado a las dos al trabajo. El director estaba de viaje y el jefe interino, que soy yo, ha llegado seis horas tarde, así que, con muy buen criterio, todos se habían ido hora y media antes de la hora de salida oficial después de estar, muy probablemente, tocándose la nariz toda la mañana.
Buenos días, hoy es el día de la marmota.
Coño, las doce, hoy me echan.
Joer, y no tengo nada que ponerme, a ver en el montón de la ropa limpia... esta camisa parece que no está muy arrugada.
¡Taxi!
Joer cuanto trabajo, puf, mañana lo hago.
"No comas tantas guarradas de la máquina, ¿por qué no te vas a un bar y comes un menú?"
A ver si luego me acuerdo de cortar la línea de telefono que llevo pagando desde septiembre sin usarla. A ver si me acuerdo de llamar a mi padre, a mi abuela, a mis amigos. A ver si contesto los emails.
Uy, 19 de julio, ayer fue el cumpleaños de mi hermano J y no le llamé.
Por la tarde: "Hola". "Hola, churri, qué te cuentas". "Mira, que he pensado que mejor lo dejamos, te tengo mucho cariño, eres un chico muy interesante, pero hay algo que no funciona". "..."
Por la noche: "Oye Noe, ¿por qué no nos vamos a lo oscuro y te enseño una cosa?". "Mira, mejor que no, eres un chico muy interesante, pero..."
Buenos días, hoy es el día de la marmota.
Coño, la una, hoy me echan.
Joer, y no tengo nada que ponerme, a ver en el montón de la silla... esta camisa parece que no huele muy mal.
¡Taxi!
Joer cuanto trabajo, puf, mañana lo hago.
"No comas tantas guarradas de la máquina, ¿por qué no te vas a un bar y comes un menú?"
A ver si luego me acuerdo de cortar la línea de telefono que llevo pagando desde septiembre sin usarla. A ver si me acuerdo de llamar a mi padre, a mi abuela, a mis amigos. A ver si contesto los emails.
Uy, 22 de julio, ayer fue el cumpleaños de mi hermano C y no le llamé.
"Hola". "Hola, churri, qué te cuentas". "Mira, que he pensado que mejor lo dejamos, te tengo mucho cariño, eres un chico muy interesante, pero hay algo que no funciona". "..."
"Oye Ana, ¿por qué no nos tomamos la última en mi terraza?". "Mira, mejor que no, eres un chico muy interesante, pero..."
Buenos días, hoy es el día de la marmota.
Coño, las dos, hoy me echan.
Joer, y no tengo nada que ponerme, a ver en la lavadora... esta camisa parece que no está muy mojada.
¡Taxi!
Joer cuanto trabajo, puf, mañana lo hago.
"No comas tantas guarradas de la máquina, ¿por qué no te vas a un bar y comes un menú?"
A ver si luego me acuerdo de cortar la línea de telefono que llevo pagando desde septiembre sin usarla. A ver si me acuerdo de llamar a mi padre, a mi abuela, a mis amigos. A ver si contesto los emails.
Uy, 25 de julio, ayer fue el cumpleaños de mi hermana M y no le llamé.
"Hola". "Hola, churri, qué te cuentas". "Mira, que he pensado que mejor lo dejamos, te tengo mucho cariño, eres un chico muy interesante, pero hay algo que no funciona". "..."
"Oye Tan, ¿por qué no...?"
miércoles, 24 de julio de 2002
Es cierto, tengo una Basta cultura. De Alpha Flight a Omega Men, del Equipo A a Z de Zorglub, del zero al infinito. Es verdad que puedo analizar a bocajarro "La noche del cazador" en un bar a las tres de la mañana, aunque sólo después de ver la tertulia de los amiguetes de Garci. Y hasta puedo destripar el final, como ellos. Tiene razón Daurmith, profundo soy, a manera de pozo. ¿Cómo? ¿De dónde? La respuesta es fácil, el que quiera ser culto en sólo un día debe aprender las cosas de una manera agradable, accesible y que pueda entender, como yo lo hice. Por ejemplo, hablaba hace poco de Shakespeare. Todo lo que sé de él lo aprendí aquí, y se me saltaban las lágrimas de emoción. Tirad, tirad del enlace e iluminaros. Como escribió un sabio en un cartel colgado en el querido lavabo de mi lugar de trabajo (va cita): "no te dé ninguna pena, puedes tirar de la cadena".
PD: ¿Alguien me presta un cacho de espacio para colgar lo del soneto XVI de Shakespeare. Es que son cinco folios.
PD: ¿Alguien me presta un cacho de espacio para colgar lo del soneto XVI de Shakespeare. Es que son cinco folios.
martes, 23 de julio de 2002
Había una rubia alta, joven, espectacular chupándosela a un madero en el rincón de una discoteca de la playa. All Inclusive por cinco dólares. Ultima hora, italianos borrachos música de mierda, pachanga italiana. Nadie veía nada. Chakira me había contado que detenían a las chicas a las que pillaban con extranjeros en zonas retiradas, playas, coches... Algunos policías (no todos, claro) les daban a elegir entre hacérselo con ellos o una denuncia que podía suponer ocho años de cárcel.
-Joer cómo esta Cuba. Llena de putas y pesaos.
-¿Sabes lo que te digo? Que las putas somos nosotros. Yo, que no voy a contar lo que he visto.
-¿Y por qué no?
¿Por qué no? Me pongo a escribir y hago lo que tengo que hacer, pero también hablo, de pasada, de la presión política, de las jineteras y de su control, de lo que hay que hacer para echar un polvo. Irse a la playa o a una pensión ilegal.
"¿Tú te lo has hecho alguna vez en la playa?", me pregunta anoche Cristina. Cinco plomizos segundos para darme cuenta de que ha estado leyendo mi reportaje, cinco segundos de duda antes de contestar. "No, nunca, por qué me lo preguntas, bueno sí, creo que he hecho algunas cosas, pero no me consigo acordar..." Diez, quince segundos mirando por la ventana. "¿Dónde estás?, ¿dónde te has ido". "No, es que no me acuerdo, creo que sí... sí, vi como una pareja se lo hacía mientras nos mirábamos en Larrabasterra, una playa nudista de Vizcaya, bueno, y a otra a medias y creo que fui con mi ex alguna vez y nos miramos con otras parejas, pero hacerlo hacerlo, nunca". Soy temerariamente indiscreto conmigo mismo. Vosotros lo sabeis mejor que nadie.
Sé que se acabó o, al menos, que es el momento de dejarlo, mientras haya recuerdos divertidos.
Luego, la noche empeoró.
-Joer cómo esta Cuba. Llena de putas y pesaos.
-¿Sabes lo que te digo? Que las putas somos nosotros. Yo, que no voy a contar lo que he visto.
-¿Y por qué no?
¿Por qué no? Me pongo a escribir y hago lo que tengo que hacer, pero también hablo, de pasada, de la presión política, de las jineteras y de su control, de lo que hay que hacer para echar un polvo. Irse a la playa o a una pensión ilegal.
"¿Tú te lo has hecho alguna vez en la playa?", me pregunta anoche Cristina. Cinco plomizos segundos para darme cuenta de que ha estado leyendo mi reportaje, cinco segundos de duda antes de contestar. "No, nunca, por qué me lo preguntas, bueno sí, creo que he hecho algunas cosas, pero no me consigo acordar..." Diez, quince segundos mirando por la ventana. "¿Dónde estás?, ¿dónde te has ido". "No, es que no me acuerdo, creo que sí... sí, vi como una pareja se lo hacía mientras nos mirábamos en Larrabasterra, una playa nudista de Vizcaya, bueno, y a otra a medias y creo que fui con mi ex alguna vez y nos miramos con otras parejas, pero hacerlo hacerlo, nunca". Soy temerariamente indiscreto conmigo mismo. Vosotros lo sabeis mejor que nadie.
Sé que se acabó o, al menos, que es el momento de dejarlo, mientras haya recuerdos divertidos.
Luego, la noche empeoró.
lunes, 22 de julio de 2002
Sumergirme en Cristina. Cuerpo y alma. Dejarme llevar. Emborracharme hasta que me caiga. Ponerme de pie sobre el techo de coches en marcha y gritar que soy el rey lagarto. Gritar. Llorar riéndome. Escribir las palabras más hermosas de los versos de esa lengua. Romperlo todo antes de morir. Abrir todas las ventanas. Lanzarme y volar. Romper cristales a patadas. Comerme la hierba a bocados. Saltar. Gritar.
Soy un puto negro del universo.
Virgen y furioso.
Soy un puto negro del universo.
Virgen y furioso.
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