sábado, 7 de diciembre de 2002

Somos el uno para el otro,
está claro que es para siempre,
la gente se muere de envidia...
Pues para mí, no es suficiente.
Es que no basta con querernos
yo quiero ser tu novio de la infancia
y qué si el pasado no se cambia,
podemos inventarnos nuestra historia
y, si nos preguntan, recitarla de memoria
Es que no basta con querernos
yo quiero ser tu novio bajo el agua
y qué si hemos nacido sin branquias,
podemos respirar profundamente,
aguantar el aire y quedarnos para siempre
No basta con querernos
yo quiero ser tu novio eternamente
y qué si todo el mundo se muere
no lo pienso impedir, peor para ellos
yo cuento contigo para ir matando el tiempo
Vamos a vernos cada tarde,
a pasear constantemente,
a correr con todos los gastos,
a discutirnos con la gente.
Vamos a darnos muchos besos,
a entender todos los conceptos.
Vamos a analizar los hechos,
y es que no basta con querernos...


Esto es el comienzo de una hermosa amistad, éste es el final de Casablanca, éste es el encuentro entre la materia y la antimateria que provoca un big-bang antes de tiempo, este es el nacimiento de una nación, esta es una encrucijada temporal fundamental para la humanidad, esto es como cuando se conocieron Ortega y Gasset, inseparables.
Pero tened en cuenta, niños, que si alguien se ofrece para ir a vuestra casa de madrugada tiene todas las papeletas para ser un sicópata descuartizador o un mormón evangelizador. Y no sé qué es peor.

jueves, 5 de diciembre de 2002

Pues sí que me quedé a gusto sí... Lo malo es que te desayunas hoy por la mañana con la historia de que han contratado un submarino para ver si pierde más fuel el barco pero, eso sí, con clausula de confidencialidad, para que decidan cómo ocultar qué información. O te cuentan que a una experta del instituto que hace las mediciones le preguntaron en la tele que si creía que no iba a haber más pérdidas, como asegura el Gobierno, y contestó "eso no se lo creen ni ellos". Punto. O ves el telediario de la noche (A3) en el que muestran como el Gobierno está coordinando a los voluntarios (ahora), vamos, más bien lo muestran como si fuera cosa suya y etcétera, y se te queda muy mal cuerpo. En fin. Me niego a que esto se quede así, a ver qué es lo que se puede hacer.
Y Meri: no, no he votado, me parece que el sistema de partidos está podrido, que sin participación de los ciudadanos no hay una democracia, sólo unas elecciones, y es una mierda que el único motivo para votar sea votar "en contra de", no me parece nada sano. Pero peor me parece cruzarse de brazos ante ciertas cosas. Si hay que votar en contra de los nazis, se vota, sean cuáles sean las otras opciones. Y si hay que votar en contra de un partido instalado en una dictadura de la información que hace que las decisiones se tomen teniendo en cuenta la imagen que se quiere transmitir, independientemente de a quiénes se joda por el camino (aunque sea a toda una región, a todo un país o a todo un ecosistema), se vota. No me quejo, actúo ahora que creo que es el momento y con todos mis medios, que son algunos más que el voto, pocos más, pero algunos, la palabra, que la tenemos todos.
E Iribarne, no son gilipollas, son parte de un negocio. Y no deberían ser sólo eso, porque si no ¿para qué coño cobran subvenciones y tienen derecho a la publicidad institucional que mantiene los medios? La única manera es conseguir que los gestores de medios de comunicación se den cuenta de que tienen entre manos un negocio muy sensible que depende mucho de la imagen, se dejen de dilapidarla para aumentar las cuentas de resultados del año en curso y decidan construir un negocio sólido a medio-largo plazo manteniendo cuotas de independencia y crítica aún a costa de una pérdida inmediata de migajas publicitarias. A los que ponen la pasta sólo les puedes hablar de pasta, me temo. No he visto a ningún soñador en un consejo de administración de un periódico. Su conciencia está limpia con alguna que otra campaña social en las páginas menos destacadas. No creo que la dictadura informativa gallega tenga nada que ver con que Fraga sea gallego (¿no lo son el resto de los candidatos?) sino con una cuestión de dinero. El dinero es miedoso, ya se sabe. Y si en lugar de hablar de empresas hablamos de periodistas, qué podría decir... El que tiene una beca se está dejando los cuernos 10 ó 12 horas diarias para tener alguna posibilidad, el que tiene un contrato no quiere perderlo porque sabe cómo está la cosa, porque tiene hipoteca o familia o vicios variados, el que tiene un carguillo va participando de la visión de empresa poco a poco (o de golpe, los hay entusiastas)... Y además, ¿de qué serviría querer contar otras cosas, si en lo alto de la cadena te van a parar los pies inmediatamente? El que quiera opinar, que ponga un weblog, que, como es gratis y anónimo, ni te cortas ni te vendes.

miércoles, 4 de diciembre de 2002

Estoy indignado y voy a aprovechar que me han venido a ver todos esos tipos estupendos (como mínimo numerosos) de barrapunto para hacer campaña.
Mariscadores, vecinos y voluntarios de fuel hasta las cejas. Los pescadores pagan de su bolsillo los materiales para recogerlo. Para el gobierno no hay marea negra. Sobre todo para el gallego, tan acostumbrado a la desinformación que aprendió, precisamente, en el Ministerio de Información de hace unos añitos, cuando hacer propaganda de ellos mismos era un negocio tan próspero y tan legal como para mantener edificios de oficinas, millones de resmas de papel, muchas máquinas de escribir, cajoneras, archivos, ministros, secretarios, subsecretarios, funcionarios de carrera, contratados, bedeles, comilonas y francachelas nocturnas de las del Chicote. Ahora he oído espeluznantes historias gallegas de despidos y depuraciones por simples críticas, listas de gente de la que se puede hablar y de la que no en los medios no gubernamentales, acojonados por si les quitan las tres o cuatro publicidades semanales o la cuña. Algún día nos enteraremos de que estas cosas son más rentables al revés, que el medio tiene capacidad para asustar a los gobiernos con una campaña en contra cuando compren a la competencia y no repartan la publicidad institucional adecuadamente. Todo ello para que nada sea perfecto, pero sí mejor.
Y claro como están acostumbrados a que periódicos, radios y teles sean su jardín, para esta vez han actuado como siempre, mintiendo descaradamente, como el propio consejero de Pesca, que habló por la Ser, la bestia negra de la Xunta, los únicos que dan ciertas noticias, para asegurar que Fraga no estaba de cacería, que había estado al pie del cañón, trabajando con él codo con codo, y que el que dijera lo contrario era un hijoputa y un vendepatrias. Lo que pasa es que esta historia se les ha ido un poco más lejos de su chiringuito, concretamente a los medios de comunicación del mundo. Y claro, los pobres están desolados, no entienden cómo es posible que no publiquen lo que dictan acompañándolo de una reverencia con doble volatín. Pero no te creas que dimite, el tío.
¿Qué más da resolver o no los problemas, aunque adquieran consistencia viscosa de petróleo y altura de catástrofe? Lo primordial es salvar la imagen, una lección que los amigos de la familia comodebeser y de la mujer-mujer (y del hombre-hombre, como Ismael Álvarez) del pepelín aprendieron hace años, sin que hayan sido capaces de pasar a la siguiente. Asi que, para mantener el culo en su confortable sitio de cuero, lo que hay que hacer es a) inventarse algo. Rápido, Sáinz de Gonorrea, invente. "¿Qué le parece esto, excelencia?: Fraga estuvo en la cacería, pero no cazó". Brillante. Y b) marear: "es una vergüenza que los buitres de la oposición se aprovechen de una desgracia para conseguir votos".
Uno puede entender que el objetivo número uno de un partido en el poder sea conservar el poder y el de la oposición alcanzarlo. Escribía Julio Camba en un magistral artículo que lo normal es que un concejal robe, como es natural que un toro embista. El escándalo sería que el concejal se pusiera a cornear a los contribuyentes. Y no te cuento el escándalo que se formaría en la plaza si el noble astado se atreviera a quedarse con un solo duro del bolsillo de los del tendido siete. Asi que, como sabemos que robar es consustancial a los políticos votamos al que mejor nos cae, para que prospere.
Y por lo tanto, uno puede pasar porque los compañeros de pupitre de estos tipos se lleven a Miami cuatro mil kilos en stock options o se forren inflando los precios de los pisos sin que nadie ose arañarles el negocio billonario con viviendas oficiales de alquiler o venta. Y mira, aunque tenga que vivir en un piso compartido y le haya pagado la vidorra a las generaciones venideras de internacionales Villalongas con unas facturas teléfonicas de asustar (cuando todavía no tenía más opciónes que pagar a Telefónica o utilizar el tam tam) tampoco os he echado un mitin nunca, porque pa qué. Pero es que este nosotros contra todos, que además son imbéciles, es el colmo de la desfachatez y no se diferencia de, por ejemplo, el régimen de Castro, en nada más que en una presunta sutileza que no se ve por ninguna parte. En realidad aquí se usan fondos públicos para pagar medios en lugar de para pagar policías.
¿Qué hacen los vecinos recogiendo fuel cancerígeno? ¿Por qué no mandan equipos adecuados o al ejército u organizan un voluntariado o van ellos mismos a currar, con lo bien que quedarían en la foto? Porque algún genio del departamento de imagen ha decidido una vez más que lo mejor es quitarle importancia al asunto hasta que desaparezca de los medios, como hacen con todo.
A mí me parece que es ya pasarse de hijoputas. Que roben, que compren medios, pero que no estorben cuando sucede un auténtico desastre. ¿Qué pasaría si hubiera una guerra, un terremoto, una crisis económica fulminante? Es más ¿son capaces de provocar al menos dos de estas catástrofes? Están acostumbrados a asegurar que nunca pasa nada, que España va bien. Y es que el día que lo arrase todo la bestia de muchas cabezas que anunció San Juan en el Apocalipsis el día aquél que se fumó esa maría tan chunga, saldrá Rajoy comentando en el No-Do de TVE (o en el de Antena 3, más papistas que el Papa) "me pareció ver un lindo gatito".
Asi que se acabó, yo no espero a la próxima. Vengo oyendo que las alternativas son igual de malas. No. Me resisto a creer que nadie pueda tener tan poco respeto por todo, me resisto a creer que no sirva de nada el decirles: "oye, que con todos los medios a favor, con inversiones de miles de millones en hacernos creer que el IPC se mantuvo cuando llegó el euro a pesar de que era EVIDENTE que todo subió una barbaridad, os podemos echar. A vosotros y a los que vengan".
Yo no he votado nunca, ni siquiera sé en que ciudad estoy empadronado, dudo entre tres. Pero esta vez me voy a ocupar de enterarme y voy a ir a las urnas para votar a cualquier partido que NO sea el PP. Haced lo mismo, no les voteis, elegid al que menos rabia os dé, al que os caiga más simpático para que se forre, votad si quereis a extrema derecha, a extrema izquierda o a extremo centro, da igual. Nuestra ley electoral perjudica a los partidos grandes cuando aumentan los votos de los pequeños. Pero no voteis al gobierno franquista (y lo digo con todas las letras y me temo que no estoy exagerando, a la vista está) de Galicia. Ni al que le importa todo un pijo desde Moncloa.
Y recordad que el europeísimo Ruiz Gallardón, nuestro posible futuro candidato a presidente, es el que ha conseguido que, en Madrid, yo no me pueda comprar una botella de vino a las diez de la noche, ni sentarme en un banco a leer el periódico con una lata de cerveza un domingo por la mañana. Porque solucionan los problemas así: el problema es el ruido y la suciedad, no actuemos contra el ruido y la suciedad, sino contra la bebida en la calle. Brillante, una vez más. Eso es cortar los problemas de raiz. Concretamente, recortar las libertades individuales, que son la raiz de todos los problemas de estos tipos.
Y por supuesto, si le quieres pasar este texto por email o como sea a cualquier indeciso, no lo dudes. A lo mejor resulta que un email sirve, que un voto sirve. Si no lo intentamos nunca lo sabremos.

Las islas Cíes acaban de morir, el fuel está entrando en la ría de Vigo, Rajoy le dice a la Ser que no, que sólo se han visto unas pequeñas manchas a lo lejos. Tú verás.

miércoles, 27 de noviembre de 2002

(a ver, rubia, no me seas contradictoria, he dicho que ni un enlace más y ni uno más hasta que tú hables de mí en tu blog)

"Lo del piso, ya te lo he dicho, no va a venir a buscarte, asi que mueve ese culito, anda, que tiene muchos mas usos de los que tu le das". Reconozco que hace dos meses que le dije al casero que me iba y que, desde entonces no he movido el dedito de marcar para buscar nada. Lau me acoge. Pero lau me echa pasado mañana, porque viene el nuevo a ocupar la habitación. Hoy por fin me he decidido, a eso de las ocho de la tarde. En la misma calle de mi trabajo. 130 euros menos que el anterior. Para entrar pasado mañana. Vaya, parece que tiene buena pinta. Asi que por fin he hecho mi primera llamada. "¿Puedes venir a verlo ahora?".
Tiene dos compañeras, una argentina que cuenta unos chistes que no entiendo muy bien y otra que estudia por la Uned por puro afán de conocimiento. Pero mejor, así aprendo un sentido del humor nuevo y puedo contarle mis batallitas de abuelo cebolleta a la del saber no ocupa lugar. Mmm, juraría que la argentina me ha mirado el culo cuando me he girado, y eso es un punto en contra, porque no es que lo tenga infrautilizado, como insinuaba mi amigüita en el mail, es que no tengo culo. Mis primeros ahorrillos van a ir para la Corporación Dermoestética, para que me pongan un trasero.
Me encanta esa forma de vender los pisos. "Este armario tiene mucho fondo". Pues tendrá fondo, pero lo que es superficie... "Y es la única habitación con espejo". Ah, ¿en ese trozo de cristal colgado de un clavo te puedes mirar? Pues como mucho cabe una espinilla o un ojo.
Luego, durante todo el cásting he tratado de recordar el sabio consejo que me ha dado mi redactor jefe, mi kindergardener, que me conoce: "si quieres que te den el piso, mejor no abras la boca". Asi que sólo contestaba a lo que me preguntaban. "Sí, sé que el orden y la limpieza son los principales problemas en un piso compartido. Yo nunca he tenido problemas con eso" (ningún problema, si me sale una rata del baño la saludo y cada uno por su lado. Nunca me meto en la vida privada de mis compañeros). "No hay ningún problema con el dinero. Pero hoy no te lo puedo dar, mañana me acerco al banco" (mejor que no me acerque a menos de 50 metros del banco porque me apedrean. A ver a quien se lo pido).
Asi que todo iba muy bien hasta que ella me ha dicho: "bueno, mi novio viene algunos fines de semana y me apetece estar con mi novio y cuando viene quiero estar con mi novio" (novio novio novio, ay, en cuanto lo pillan cuánto se les llena la boca de novio a algunas lagartas, pobre chaval). Y he tenido que hablar: "no, si por mí no hay problema, no tengo novia, pero no pienso mantener el celibato". Y entonces se le ha encendido la bombillita: "oye, pero que aquí no traemos a cualquiera, ni hacemos fiestas, ni hay gente todos los días...". "No, si tampoco tengo tanto éxito".
Hala, ya me he quedado sin piso, por hablar.
Eso sí, como me llamen y me lo vengan a traer a casa, JUA, lo que me voy a reir.
Pero eso sí, como no me llamen, JUA, lo que me voy a mojar.

lunes, 25 de noviembre de 2002

Entre semana invité a Has, la chica de padres árabes que sale más abajo, a un preestreno. Seguía teniendo unos ojos espectaculares y sonreía y me tocaba mucho y me miraba más a mí que a Bustamante, que andaba por ahí. Se pasó toda la peli comentando las escenas y tenía una risa un poco así, pero bien. Luego fuimos al Mc Donalds y yo le dije que no iba a cenar porque había estado en un cóctel, y me puse a hablar de mi semana, por hablar de algo que no fuese su apostasía del Islam y esa religión que se ha inventado y que se parece sospechosamente a la adjudicación de las potencias del alma a las zonas corporales que se inventó Platón un poquito antes que ella. El caso es que hablándole de cócteles, cenas y cosas de esas, desde la alta autoridad de los esquemas a voleo que todos tenemos a los veinte años, se quedó con la copla de que yo era un pijo insufrible. Y a partir de ahí "te voy a llevar a un sitio que está de moda. Bueno, y el único que conozco". "Es que yo soy cutre y no voy a sitios de moda". "Mmm, pues en un sitio cutre ya hemos estado, pero tú dirás". "No sé, soy cutre". Vale. Después de ese trago, y terriblemente acomplejado he hecho una de mis famosas encuestas entre mis amigos y sí, soy un pijo. Hala, pues soy un pijo. Y cuando dormí en un banco de Cádiz sólo estaba de turismo entre los indigentes. Y cuando me quedo sin pasta y como un sandwich en todo el día soy un pijo pijo pijo. Y cuando rompo el ritmo de las conversaciones coñazo en las cenas y hablo de cosas que están feas en la mesa soy más pijo que nadie. Pero por la ropa, que es lo que imprime carácter. Y lo digo sin ironía. Si lo piensan mis amigos... Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso. Si te lo dicen dos, mírate al espejo, escribí en mi carpeta clasificadora de Mortadelo de pijo del cole.
Luego en el Chicote, con la música chill out y un par de cócteles (bueno, ella sin alcohol, no bebe ni bebidas gaseosas, no fuma, nada de droga y no es un pendón que se lía con chicos) hablamos mucho del zodiaco y de que todo mi caos vital está escrito en las estrellas y se lo saben como nadie la bruja Lola y Aramis Fuster. Me sentí un anciano y me daba tanta pereza explicarle los beneficios del sexo... El caso es que si había venido después de mi mensaje y si me hacía esos signos que no sé si interpreté bien por la diferencia generacional (mierda, debería haber estado en otra parte, entonando La bola de cristal con todos esos puretas de mi edad) era muy posible que estuviera esperando un beso. Pero yo estaba esperando que alguien me pusiera la zancadilla para caerme encima de ella, porque me daba taanta pereeeza.
Luego me fui a Valladolor y me quedé un viernes en casa. O.
El sábado hablé con Cris que quiere dilapidar la calderilla de nuestro amor. Me habló de delimitación de derechos, que es como empiezan las guerras. Tú no tienes derecho a enfadarte conmigo. Pero tengo derecho a escribirte sobre lo que yo quiera hablar. Pero tengo derecho a no contestarte. Pero yo tengo derecho a decepcionarme. Y mucho. Pero yo tengo derecho a enfadarme porque tú te enfadas. Y yo tendré derecho a no volver a hablarte nunca más, a no ponerme al teléfono, a poner excusas baratas para no verte, para que sepas que son excusas baratas. Ratatatata. Todos muertos. Dos cadáveres más en el absurdo historial sentimental de ambos.
Supongo que todo esto me afectó más de lo que pensaba. Asi que fui el rey de la fiesta. El cumple de Pilar y Jorge. Lo comencé quedándome dormido en un estupendo sillón de orejas junto a la chimenea, mientras los demás lo preparaban todo. A la única chica libre de la fies, que se sentó junto a mí para darme palique, le avisé de que no me pensaba levantar para que me robase el sitio. A los rezagados a los que abría la puerta les anuncié que prefería estar muerto a estar en esa fiesta. Me fumé varios porros en la cocina de la casa de los padres de Pi y le sentó regular. Metí cizaña entre el matrimonio C. y S., hasta que acabaron peleados. Me metí con todo el mundo. Pisé el cd varias veces y el equipo una. Le ofrecí maría a Jesús, que ha estado ingresado por un problema de corazón hace nada (y no le he ido a ver). Como no quería, le ofrecí Red Bull. Me reí de Jose cuando estaba contando la historia de un tío que le regateaba unos durillos pero se había gastado 30 kilos en comprarle un manto a una virgen granadina. La verdad es que me dieron varios ataques de risa. Conspiré. Golpeé la puerta del baño gritando "¡salid cabrones, que sé que os estais metiendo de todo, salid, que no os va a pasar nada!" hasta que contesto una voz femenina "enseguida salgo". Me empeñé en recitar a Garcilaso. Me quedé dormido varias veces. Le dije algo a Patricia sobre Javi y se quedó triste, aunque igual la culpa era del propio Javi. O de la propia Patricia que se entristece con todo. Con nada. Me comí la ensalada directamente de la fuente. Tuve conversaciones en las que gritaba mucho frases como "podría entenderlo, pero ¡no me sale de los cojones entenderlo!". En fin, un cielo de invitado. Creo que cuando les pregunte que que van a hacer en Nochevieja, casualmente van a compartir todos el plan de quedarse en casa, por una vez.
El domingo discutí con todo el mundo en la feria a la que fui. Y luego a casa de mis tíos, que me enseñaron fotos de un tatarabuelo gobernador militar de Zamora que se comió seis quesos manchegos de una tacada. Y de su segunda mujer, que se fugó con un barítono a Cuba justo antes de que perdiéramos las colonias. Luego se arrepintió, y volvió. Mi abuela me cantó una bonita canción de una madre orgullosa de su hijo porque se ha afiliado a las JONS y va a dar su vida por España.
Luego estuve hablando con una chica que me gusta o que me puede gustar. Bueno, no, ya me gusta. Pero como tenía este fin de semana tan raro no dije lo que quería decir ni como quería decirlo. Además casi me quedo dormido al teléfono a eso de las cinco de la mañana. Pero era tan agradable... "¿Tienes sueño? ¿m? ¿eh, qué va, qué va?" Y me sorprendo pensando en ella. Mucho.
...y gracias al amor, una vez más me he despertado a las 12, sólo que en Valladolor, y para cuando he llegado a Madrid eran las cuatro y mis compañeros me han recibido sin ningún gesto de asombro, sin preguntar siquiera el por qué. Ay, qué mal cuando las relaciones laborales se vuelven rutinarias y se pierde la capacidad de sorprender al otro. Quiero el divorcio.
¿Podría conseguir un poco de rutina? ¿Podría desintoxicarme y mantener el celibato? ¿Podría comer a la misma hora, dormirme a la misma hora, levantarme a la misma hora? ¿Podría dejar de fumar y de beber bebidas gaseosas, como Has? ¿Podría tener un barrio, un grupo, una chica? ¿Podría dejar los Excesos, los cócteles, el ponche y el vodka? ¿Podría trabajar ocho horas diarias? ¿Podría lavarme los calcetines en lugar de comprarme un par cada mañana? ¿Podría salir de los números rojos?¿Podría dejar de machacarme el pelo con gomina? ¿Podría comer cosas sanas y en cantidades similares cada día? ¿Podría buscar un piso? ¿Podría comprármelo? ¿Podría decirle a Telefónica que me corte el número que ya no uso? ¿Y a Vodafone? ¿Podría ir a ver a mis sobrinos? ¿Podría quedarme un fin de semana en casa? ¿Podría llegar entre semana a la hora de cenar? ¿Podría ahorrar? ¿Podría sacarme el carnet de conducir? ¿Podría entregar los textos a tiempo? ¿Podría ver a la gente que no veo y dejar en paz a la que saturo? ¿Podría?
Uy, esto es fantástico. Cuando empecé a escribir esta lista, eran deseos. Ahora que la releo, son cosas que paso paso paso de hacer. Anda ya.

(bueno, lo de los teléfonos hay que arreglarlo. Cabrones)
(y a mis sobrinos este finde, sin falta)
NUNCA NADIE NADA
Al parecer, todo es posible.