jueves, 6 de febrero de 2014

Para ser tan tonta no eres tan guapa

Escribo artículos con actitud de artista: espero la inspiración, les doy vueltas durante días, entrego tarde, no se los lee casi nadie. Rechazo trabajos que me aburren. He dilapidado el amor todas las veces. No lo intento de verdad con la chica que me gusta de verdad. No me he esforzado por mantener conmigo a las que me querían. Nunca llamo a los amigos, espero a que me llamen ellos. Veo a mi familia una vez al mes como mucho y siempre estoy deseando irme enseguida. Me he gastado todo el dinero que tenía y ni siquiera sé en qué. No escribo todos los días, como si fuera a vivir para siempre. Mantengo los libros que me quiero leer en la pila de libros que me quiero leer. Cambio la poesía por películas que me hartan a la mitad. Pienso en otra cosa cuando me vienen los recuerdos incómodos. Nunca duermo mis horas. No atiendo a las conversaciones. Dejo las amistades a medias. Abandono los libros gordos cuando me quedan cincuenta páginas para terminar. Tardo meses en devolver cualquier cosa a la biblioteca. Nunca termino de ponerme en forma. Nunca termino de abandonar un vicio absurdo. Tengo dos novelas en la cabeza y un cuarto de novela en un documento de word. No tengo word. Podría ganarme la vida como tren que pasa de largo.

6 comentarios:

Doxa Grey dijo...

Muy bueno. Sí señor.

virgen y furioso dijo...

Una bloguera que mola dejando un comentario. Creía que esto ya no pasaba :_)

Olivert Espinal Corniel dijo...

Creo que soy tonto y por eso no entendí qué carajos tiene que ver el título con el escrito. Sin embargo, encuentro mucha similitud en quien describes y quien soy!

virgen y furioso dijo...

El texto habla del mismo tipo del que habla el título, Olivert.

Anónimo dijo...

¿Cómo consigues pensar en otra cosa cuando llegan los recuerdos incómodos? Yo me esfuerzo, cierro los ojos con fuerza pero nada. Ni modo.

virgen y furioso dijo...

La práctica de toda una vida. No te lo recomiendo, da más problemas de los que quita.