Ideas para la revista de historia:
Cuando Icaro subió y derritió la cera que unía sus plumas y
cayó, sólo estaba jugando. A dios o a pájaro. El que no se conformaba con ser
un hombre que hacía cosas de hombre era su padre, Dédalo, que, según versiones,
puso a los humanos a volar, a correr sobre las aguas, a perderse y a bailar:
inventó las alas, las velas, los laberintos y las pistas de baile. Puede que
intentara ser un dios, un dios con prisa que quería ganar todas las carreras. O
tal vez sólo quería ser un pato.
La perrita Laika, en 1957, fue la primera terrícola que
salió de la tierra y salió del cielo. La eligieron porque era capaz de hacer
cosas que los hombres no: pasaba los inviernos desnuda en las calles de Moscú y, cada año, vencía a Ded Moroz, el Abuelo Frío, el dios eslavo que lo helaba todo
con un golpe de bastón. Los herederos de Dédalo la metieron en un armazón de
metal que se calentó hasta acabar con su vuelo. Su último ladrido lo oyeron los
que la habían metido en ese lío, y decía que ella nunca había querido llegar
tan lejos.
La madre de Ralph Waldo Emerson, viuda, vivía de la caridad
y de los huéspedes. A sus hijos les consiguió una beca de estudios. A Ralph, en
la Harvard Divinity School, le obligaron a cambio al fangoso trabajo de mensajero
aprendiz, que en la práctica suponía ser el chivato de la clase. Durante toda
su vida, se fue mudando cada vez más al sur, en busca del
calor. Le mató el frío. De muy joven, cambió la teología por la
ciencia, Dios por el hombre como centro de la verdad. Fue en una visita al Jardin
des Plantes de París donde entendió la conexión de todas las cosas y quiso
aprender su lenguaje. Dejaron de invitarle a dar conferencias en su universidad el día que aseguró que Jesús no era Dios, que sólo fue un gran tipo. Creía en que el hombre
es infinito, en que tiene que obedecer la ley sagrada de su propia naturaleza para
alcanzar todo su potencial. En que el alma humana es autosuficiente, poderosa y
perfecta, el lugar en el que todas las cosas se unen y cobran sentido. Lo escribió:
“un hombre es un dios en ruinas”.
(Fragmento del libro que no será "Transhumante")