sábado, 21 de octubre de 2023

"Qué tontería de conversación", Han Solo

Suena Light my fire de los Doors. Suena el telefonillo. Por primera vez desde que estoy en esta casa. No sabía que se oía tan mal.

-Tengo que hablarte del futuro crrr crrr The time to hesitate is through zzzk crrr

-¿Qué?

-Que he venido a hablarte del futuro crrr zzzs ¿Crees que mejorará o que empeorará?

-Es que no la oigo.

-¿No me oyes?

Cuelgo. Hoy no puedo hablar de futuros, no con esta resaca.

miércoles, 18 de octubre de 2023

Otras vidas

A veces imagino vidas. No es el típico juego de las adivinanzas. A la chica de la sala de espera la pienso en el siglo XIX, quizás por lo pálida, aunque lleve una camiseta de Marvel, unas gafas de sol de diadema, rojo fresa, como los labios. Y en el XIX no era tampoco una moderna, claro, era de lo que se llevara, coser un mantelillo, aprenderse el lenguaje del abanico, desmayarse. La Marvel de entonces. 

Era la hermana discreta y casadera. Delicada del estómago, porque estamos en Digestivo. Y esa dolencia, con mucha perífrasis, se llevaba la primera media hora de cualquier visita de las tías a casa, de cualquier encuentro casual en el paseo del Buen Retiro, donde se andaba despacito y se hacían grandes círculos precisamente para encontrarse con los de siempre cada dos pasos. 

¿Tocaba el piano? Tocaba, pero con menos delicadeza que su hermana, encadenando notas como churros, como una pianola. Su hermana tenía un año más y tenía todo más: más alta,  más fina, con la nariz más recta, más pálida aún. Pero, eso sí, los ojos almendrados garrapiñados de la hermana mayor se volvían vulgares en presencia de los de María Lorenza (si sus padres no se lo curraron con el nombre, yo tampoco), dos ballestas azules para las saetas afiladas de sus pestañas que, aún así, sólo dieron un par de veces en el blanco, en el corazón añusgado del viejo boticario y en el pijo jaranero del gañán cejijunto de su primo segundo. Como la niña no paraba de llorar y era, pues eso, una niña, sus padres pensaron que había tiempo y dejaron que hiciera su santa voluntad -había padres así-, y ayudaron a ahuyentar a los pretendientes, que pronto encontraron otros valles más verdes en los que entretener el tiempo, que de eso iba todo en aquella época de tantas moscas. No había Marvel, recordemos.

Pero las cuerdas dejaron de hacerse de cáñamo casi de un día para otro y toda la inversión del padre y los tíos en Yucatán se la zampó el dios Chaak de otro día para otro. En esa casa nadie sabía hacer economías, y para María Lorenza no hubo más tiempo. Los potenciales pretendientes se esfumaron, como suele pasarle a los futuros. Y ella quedó soltera para siempre y casi no había día que no lamentara su perra suerte, sobre todo, cuando visitaba a su hermana, madre prerrafaelita de tres angelotes de Murillo.

Pero otras veces, las menos, María Lorenza también se paraba a considerar la posibilidad de que todo lo que hubiera pasado era que había esquivado un tiro de arcabuz muy chungo. Mira a tu prima Carolina, María Lorenza, tan feraz en el noviazgo y tan lígrima y ojerosa ahora. Deja de empeñarte en lo feliz que serías si, María Lorenza, capullito de alhelí. No seas tan bruta, anda, espabila.

lunes, 16 de octubre de 2023

Manual de instrucciones

HVASUDM. Está en el post it de la ventana porque no puede estar en piedra: Hoy Va A Ser Un Día Maravilloso. La primera frase del día, tallada en roca y aplastando a todas las demás, a las que se intentan colar desde el sueño o desde el otro lado del cristal.

T.J. El otro post it, el de la pared. Te Jodes. Estás cansado, tienes resaca, preferirías dormir, te sale vapor de ansiedad por las orejas: Te Jodes. Te sientas y escribes.

BRAMOR. El mensaje del fondo de pantalla. Bravura y amor. Para la vida, para trabajar, para escribir.

Súbele dos puntos al entusiasmo. Cuando te bajen, da unos saltos.

Delante de una página en blanco eres Dios.

Ante un chat o un email eres Dios, pero más divertido.

La vida siempre ha estado fuera de casa. Lo de dentro no lo entendías. No lleves a la calle las dinámicas de aquella casa. Fuera, sé el de fuera.

Sé consciente. Míralo todo.

No bebas, no fumes, no te drogues, ayuna, come sano, haz ejercicio. Es lo que toca y está bien, porque es ahí donde te vas a encontrar.

Ya aprendiste que no hay paraísos artificiales y cómo se hacían los infiernos artificiales, pero el enemigo de ahora son los purgatorios artificiales, donde flotas y no eres. Desconéctalos. Que sí, EL ENEMIGO.

Vive la vida (o sea, hoy) como si estuvieras de vacaciones. Habla con los nativos.

Eres bellísimo, antes lo sabías.


sábado, 5 de agosto de 2023

Dime lo

Leo poesía en el balcón. El fondo son las risas de los niños, los chof de la piscina, los pop de la pista de tenis. Juan Ramón Jiménez dice de la amistad que es "la corriente infinita". "La amistad tiene mucho de un río que empieza a cada instante, y que no llega nunca al mar" escribe Trapiello. Me he despertado a las 2, el día probablemente echado a los perros. Anoche estuve borrando correos, guardando fotos, y se me puso todo perdido de fantasmas. Así que, para el exorcismo, Cuando zarpa el amor a todo volumen:"dime que sientes lo mismo que yo,/ dime que me quieres,/ dime/ lo". Después de esa, Youtube sigue con la lista de todas las canciones con las que me he sumergido  alguna vez, a ver hasta dónde llegaba el pozo. Y reparto mi atención entre los libros, el verde, las nubes, las canciones. "Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien / cuyo nombre no puedo oir sin escalofrío". "Tú deberías volver,/ deberías estar otra vez a mi lado,/ yo no debería haberte tratado tan mal./ Sabes que pasan los días, pasan los años./ Yo no debería haberte dejado marchar". Y recibo un mensaje de Lucía, que no viene al Sonorama. Y justo suena nuestra canción: "No será el glamur de nuestros peinados lo que conquistará el mundo/ pero allí estaremos dispuestas a coger nuestro trozo de pastel./ Hoy, que nadie va a ganarnos a salvajes,/ será una caravana en el desierto/ y saldra de nuestra flaqueza/ energía que no teníamos. No pararemos a dormir/ bailarás, mi rubia, para mí:/ hoy has vuelto a salvarme la vida y tú/ sin enterarte". Y me siento un poco huérfano mientras me pregunto qué voy a hacer sin ella, con mi sobrina y su novia y todos sus amigos de 19 durante los 5 días de ola de calor, camping pulgoso y saltos frente al escenario. Y leo los versos a lo literal, con el sentido que no es: "Y yo me iré, y seré otro, sin hogar, sin árbol/ verde, sin pozo blanco,/ sin cielo azul y plácido...".

viernes, 28 de julio de 2023

El día que saqué un 1 en patinaje artístico

Creía que no te gustaba, porque aquella vez no me quisiste besar.
Tenía ganas de vomitar, tío, te lo dije.

Así que fue eso. Así que la beso.

 ¿Me das un poquito de eme? Está pareciendo que te he besado para que me dieras.

 Es exactamente lo que parece  —me dice preguntándose si eso es mi sentido del humor o qué cosa.

Quiere irse y dejarme con los demás, con Y y con aquella chica de la espalda larga, no me acordaba de que tenía esa voz de dibujo animado, a saber qué voz tenía yo aquella noche, a saber qué oí. 

Pero me apetece su piel y nos vamos a mi casa. Estoy harto de acariciar a los tres gatos con los que vivo, que me dan alergia. Sólo quiero dormirme acariciando una piel que no me llene de pelos ni dé granos y no sé cómo decírselo. Nos lo decimos a la vez.

-          Yo, en noches como ésta funciono fatal.

-          Estoy muerta, quiero dormir.

A la mañana siguiente mis dedos buscan el punto exacto donde lo dejaron. Hacen, por su cuenta, patinaje artístico por cualquier trocito de piel que deja libre la camiseta extra grande de Galicia Calidade que la puse anoche Me quita la mano. Por descartar que sea un problema de comunicación, se lo explico:

-          No sé cómo decírtelo, pero ahora mismo te follaría. Y te comería entera.

-           Estoy muerta.

-           Ya veo lo que pasa. Que a ti sólo te gustan los besos y los abrazos.

-           Quiero los besos y los abrazos y todo. Todo el paquete.

-           Al paquete no les has hecho ni caso.

Me ducho, se ducha, me expulsa del baño, no deja que me quede a mirar.

-          ¡Los pervertidos también tenemos derechos!  grito desde el otro lado de la puerta.

Sale envuelta en la toalla y se pone una raya en la encimera. Me ofrece, pero no.

-           Tú no sueles tomar ¿no?

-          Hombre, para desayunar… Además  improviso , me estoy haciendo formal justo ahora, cuando vengas dentro de dos semanas ya seré formal del todo.

Y cuando salgo para la boda a la que llego dos horas tarde, ella se va a callejear por Madrid en lo que abren las puertas de su festival en Getafe. Y es entonces cuando me acuerdo de que, mientras ella nacía al otro lado del Atlántico, yo me estaba colando en la final de Waterpolo de las olimpiadas de Barcelona. Y me pregunto cómo le voy a seguir el ritmo.

domingo, 23 de julio de 2023

No es no (el consentimiento)

 Les he visto hacerse los humildes estos días, no les sale porque son unos pésimos actores y porque se saben los amos del mundo, tus amos, aunque den vergüenza ajena. Os deseo (nos deseo) suerte para la próxima legislatura, que no tengan tanta prisa en cargárselo todo y que no nos dé de lleno ninguna de esas decisiones pensadas en su propio beneficio (siempre) contra las que no vamos a poder hacer nada. Y que vuestros hijos, por su bien y antes del desastre, se den cuenta de que esto no era ninguna fatalidad irrevocable como parecían pensar los ciegos que les precedieron; que no tienen por qué estar a su merced y que para desactivar este estado de cosas solo había que hacer unos pequeños cambios. El primero, claro, no darles tu consentimiento, no votarles, no votar.