La visión administrativa se ha desbordado desde el momento
en que hemos visto cómo los políticos son un peligro para la vida cotidiana y hemos
puesto nuestros ojos vigilantes en ellos, en todo lo que hacen, en todo lo que
dicen. Entiendo que los que se dedican a tareas administrativas o legislativas no
puedan evitar analizar la realidad desde esos supuestos, como mi hermana, funcionaria
de la Junta y licenciada en Derecho con matrículas de honor, y a la que a veces veo
con estupor analizar la realidad solo desde ese punto de vista, como si no
existieran más. Pero el problema es que, al poner la cosa política en el centro (su
parte más pequeñita, la de los matices normativos), estamos pintando el mundo,
construyéndolo, de eso. Se ve en titulares, en tuits, en conversaciones. Nuestra
tarea, la de todos, debería ser ofrecer nuestras propias visiones del mundo,
del presente, del pasado y el futuro; para que su tarea fuera, contaminados sin
remedio de títulos, capítulos y disposiciones adicionales, traducirlo a esa
nada vaga astronomía de reglamentos nada inconcretos que llevan en las cabezas.
/////"Sigo virgen y furioso". Arthur Cravan, recién llegado a la ciudad, en una carta a un amigo/////
sábado, 7 de marzo de 2020
domingo, 9 de febrero de 2020
Tan superguay
Ayer se me iluminó la cocorota, como a un esqueleto de la era atómica. Estaba escribiendo la entrada pequeñita de un pretendido diario diario que ya naufragaba al segundo intento. Mientras, con la otra mano quedaba con una chica mexicana que parecía encantadora, lo que me devolvía un poco la extraviada fe no solo en Tinder, si no en la humanidad. Y quizá fue por eso que releí alguna vieja entrada mía y me entró una ya desusada fe en mí mismo. Luego fue todo subir y subir y venirme arriba sin cuento cuando la semillita de la idea de que no estaba tan mal lo que leía fue germinando ¿y por qué no hago una selección de textos de este blog en epub?, quizá ordenado de otra manera, un poco por temas, segando la morralla y los jeroglíficos, tal vez ¿Y si lo regalo a los lectores? ¿Y si lo vendo en Amazon a un euro? Qué digo a un euro ¡a dos! ¿Y si lo paseo antes por alguna editorial? ¿Y qué tal mandárselo a un agente literario? Y la fantasía siguió escalando y solo tuve el pudor de cortarla un par de premios nacionales antes de Nobel.
Llevo una temporada acompañando de cerca y mirando con lupa lo que han hecho mis amigos, David, Aitor y María. Y lo que han hecho son tres grandísimos libros, cada uno en lo suyo. Considerando eso de que pierdan o no la guerra han ganado los manuales de literatura, ahí están ya, con su nombre en la portada, su ISBN y su ejemplar en la Biblioteca Nacional. Mientras que lo mío es un átomo perdido que encoge a medida que internet se hace infinito y mis palabras infinitesimales. ¿Y si salto a la pista a ver qué pasa? Saltar a la pista a ver qué pasa siempre ha sido una cosa muy mía. También, bailar como un zombie que ha visto un cerebro bonito y cantar como un gato que está triste y azul, pero ahora no es el momento de recordar eso.
Hoy llegaré a lo de la mexicana, que es un vermut, con unas bonitas ojeras que no van a ayudar nada, porque estuve horas dando saltitos en la cama mientras lo planeaba. Es el momento de que si has llegado hasta aquí me dejes tu opinión. Tienes todo un infinito barrizal de anonimato en el que ponerte tan sincero como te gustaría serlo en la vida real así que ¿por qué no? Corre antes de que esto se convierta en un granito de arroz, una micra, un neutrón, un paramecio, un microchip nipón.
Llevo una temporada acompañando de cerca y mirando con lupa lo que han hecho mis amigos, David, Aitor y María. Y lo que han hecho son tres grandísimos libros, cada uno en lo suyo. Considerando eso de que pierdan o no la guerra han ganado los manuales de literatura, ahí están ya, con su nombre en la portada, su ISBN y su ejemplar en la Biblioteca Nacional. Mientras que lo mío es un átomo perdido que encoge a medida que internet se hace infinito y mis palabras infinitesimales. ¿Y si salto a la pista a ver qué pasa? Saltar a la pista a ver qué pasa siempre ha sido una cosa muy mía. También, bailar como un zombie que ha visto un cerebro bonito y cantar como un gato que está triste y azul, pero ahora no es el momento de recordar eso.
Hoy llegaré a lo de la mexicana, que es un vermut, con unas bonitas ojeras que no van a ayudar nada, porque estuve horas dando saltitos en la cama mientras lo planeaba. Es el momento de que si has llegado hasta aquí me dejes tu opinión. Tienes todo un infinito barrizal de anonimato en el que ponerte tan sincero como te gustaría serlo en la vida real así que ¿por qué no? Corre antes de que esto se convierta en un granito de arroz, una micra, un neutrón, un paramecio, un microchip nipón.
sábado, 8 de febrero de 2020
SEFUD: Jueves, 23 de enero
Llevo décadas diciendo que, como estoy muy mayor, las resacas se han convertido en convalecencias. Pero lo malo de verdad es cuando la resaca es una convalecencia de verdad. Me duele en sitios muy raros. El interior del muslo derecho, el hombro y el brazo derecho entero; la muñeca, mucho. Parece ser que si te morreas fieramente con el suelo arrancas una reacción en cadena solidaria que no se sabe dónde termina.
Anoche, después de aparcar el patinete, cogí un bus, me bajé en una parada que no era y, admirablemente, cogí otro patinete hasta casa. No rompí nada más.
Anoche, después de aparcar el patinete, cogí un bus, me bajé en una parada que no era y, admirablemente, cogí otro patinete hasta casa. No rompí nada más.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)