jueves, 20 de enero de 2005

¡ESTABAIS AHÍ!

¡ESTABAIS AHÍ! 4 de mis 5 preferidas me han dejado un comentario, jaja, ya sé quienes eran las locas que me hacían esas 4 visitas semanales...
Que sepais que todo se arregló, la revista de tendencias de al lado me prestaba unos ¿pantalones? de esos de medio millón, pero con los que te avergonzaría encontrarte con tu abuela por la calle. Al final vino un amigo y me trajo otros.
Y luego se me olvidó una mochila en el autobús y me subí a un taxi y le dije "siga a ese bus". Toda la vida queriendo decir la frase, y mira, en vez de un "siga a la elegante nudista del perrito, a la refinada morena del instrumento de viento, a la sensual rubia que camina sin pisar el suelo, a la pálida princesa malvada o a la bella taxista del deportivo metalizado" tuve que conformarme con un "siga al 21". C'est la vida en prosa.
Bueno, dadme un poco de tiempo para desentumecerme y esperad, esperad cosas nuevas de mí. Poneos en lo peor.

miércoles, 19 de enero de 2005

MAÑANA, RÉGIMEN

MAÑANA, RÉGIMEN

ALGUNAS COSAS han cambiado desde entonces, una de ellas, al parecer, mi talla. Me he puesto unos pantalones blancos de pana, de pata ancha y con muchos bolsillos. De cremallera y botón de click que no me terminaba de abrochar cuando estaba delgado, así que esta mañana, ni de coña. Supongo que en los setenta me hubiesen estado bien en todos los sentidos. Pero cooomo iba a renunciar a ponerme estos pantalones del pasado un poco color crema –¿o que están viejos?– que NO me pegan nada pero me traen bonitos recuerdos.
A fuerza de soportar la presión como una valiente la cremallera ha terminado por cascar. Totalmente, desintegrada, sin remisión. O sea, una parte de un trozo de una pieza debajo de la impresora, otra al archivo y otra por ahí va. Si me levanto se me caen, incluso para sujetarlos necesito las dos manos. Quiero irme a casa.

martes, 18 de enero de 2005

Podría volver

Podría volver
pero no vuelvo por orgullo simplemente
si ya juré nunca volver debes creerme
que cumpliré con mi promesa está por ver
Y si me dices que no puedes olvidarme
en este mundo nadie es indispensable
puedes vivir sin mi igual que yo sin ti
y si me dices que yo soy toda tu vida
y como en todo lo que hay vida existe muerte
y yo no quiero ser la muerte para ti

Y podrás pensar
que me dolió que me dejaras y es muy cierto
y como tu comprenderás todo este tiempo
sufrí bastante y pensé nunca volver
y si me dices que sin mí te pones triste
eso tuviste que pensar cuando te fuiste
seguro que por ti ya nada puedo hacer
y si me dices que me quieres y me quieres
y si me pides que regrese y que regrese
juré que nunca volveré y no volveré.

Y podrás pensar
que me dolió que me negaras y es muy cierto
y como tu comprenderás todo ese tiempo
sufrí bastante y temí nunca volver
y si me dices que sin mí te pones triste
eso debiste pensar antes de irte
seguro que por ti ya nada puedo hacer
y si me dices que me quieres y me quieres
y si me pides que regrese y que regrese
juré que nunca volveré y no volveré

los planetas versioneando a Rocío Durcal que cantaba una canción de Juan Gabriel, juas.

miércoles, 22 de septiembre de 2004

LA DE ULISES

LA DE ULISES

que tardó 15 años en recorrer una distancia como de mi pueblo hasta Cádiz, anda ya, lo que pasa es que no quería volver, que las aventuras enganchan, que eso de no estar muy seguro de dónde te vas a despertar mañana, de qué desventura borrará hoy las de ayer, de si estarán tus pantalones debajo de la cama por la mañana, nos pone cachondos a Ulises y a mí. Pero si nos hubiésemos quedado, la historia se habría visto desposeida de su único sentido,
contarla,
sabíamos que aquí nos íbamos a despertar en la misma cama, que buscando bajo el desorden aparecería sin duda la ropa interior e incluso la cartera, que no iba a ser tan fácil toparnos con una encantadora que nos secuestrara en su dormitorio.
pero aquí estamos
por un alto sentido del deber o porque se nos acabó la pasta.