Resumen de lo sucedido (¡otra vez escribiendo borracho!) (y lo peor es que no se nota la diferencia)*
y abrazados seguimos cuando un alba rayada
se desploma en la espalda violeta de Granada
(García Montero)
Este fin de semana estoy viviendo en el Sacromonte, en una cueva, como Batman. Juas! A las 6,40 introduzco la batllave en la batpuerta y me encuentro con toda la cuevita patas arriba, los calzoncillos sobre la mesa de la cocina, las cebolletas sobre la cama, mi colonia Cacharel por el suelo y todo lo demás extendido también por sitios que no son su sitio. “Dios mío, ¡me han robado”. Ah, no, que he sido yo que lo he dejado así. He estado toda la noche sosteniendo un flash como la estatua de la libertad, porque el fotógrafo era majete, pero algo pesadito. Así que sólo he bebido cuatro copas. Y aún así, luego estaba estupendo, con una profesora de derecho en cada brazo. Lo que demostró la vieja canción de que no necesito drogas (all together!), pero que necesito una copa, por favor. Después de mucho tonteo, a las seis menos cuarto me decido a entrar a una de las dos, la que baila como Tina Turner, está escribiendo un artículo sobre la normativa de aparcamientos que empieza “la normativa de aparcamientos está muy mal”, y hace chistes de drag (“pues yo palante, caiga quien caiga, lo que pasa es que cada vez que digo lo de caiga quien caiga al final la que me acabo cayendo soy yo ¿verdad bonita?”). Como cada vez que se frota me da la espalda decido que es desde ahí desde dónde hay que atacar. Me aprieto contra ella, le muerdo el cuello, le muerdo el hombro, le muerdo el lóbulo, le beso el cuello, le beso el hombro, le beso la oreja, bajo con la punta de la lengua desde la oreja hasta el extremo del hombro, bajo con mi mano por su costado, subo con mi mano por su costado, ah, ahora sí, ahora sí que me besas ¿eh? (es que antes, de frente no había funcionado). “No tenemos tiempo”, me dice. Es que tiene que coger un avión en Málaga a las ocho. Pues claro que no hay tiempo. Como ya estoy empezando a descartar las casualidades para estas cosas, decido que sólo quería saber si me iba a besar, que quería hacerlo tarde y mal para que fuera pura niebla sin posibilidades. Niebla granaína inexistente. Disimulo, “sí, tenemos poco tiempo hasta que venga ella”. Ella está en el baño, y como llevo toda la noche jugando a dos bandas, la frase queda fatal. Luego lo arreglo: zanjo la controversia rubias-morenas (grandes alturas intelectuales ha alcanzado la conversación esta noche) asegurando que yo lo que dije era que me gustaban las morenas. “Es más, las morenas bajitas”. Que sea verdad no quita para que ese fuera un momento excepcional para no abrir la boquita para esta frase soez. Así que en la despedida: “bueno, que me alegro de que...” “¡que sí!”. Vaya, cada vez me duran menos. Ésta, un beso. Y es que me las cojo cada vez más listas, vienen preparadas, las condenadas, esto debe de ser eso de la generación JASP. La prima de Fer me despide luego, y cuando voy a darle mi humorístico y desconcertante beso en la frente juraría que me pone la boca. No es posible, es una buena chica. Quedamos para emborracharnos mañana desde la mañanita prontito.
Escribo desde una cueva. Tengo vozka, red bull, franciskaner, galletas pims de naranja, unas cebolletas rosáceas con mu mal color, tabaco, patatas fritas, lima. Tengo una cocina, una nevera, dos camas, una mesa, una mesa fuera, un sillón. Tengo ropa de safari que no sé cómo combinar con el clima burgalés de Graná. Tengo algo de pasta. Tengo una cueva, tengo unas vistas asombrosas, tengo Granada a los pies del Sacromonte y el mundo a los míos.
(*escrito el sábado por la mañana) (en una cueva)
/////"Sigo virgen y furioso". Arthur Cravan, recién llegado a la ciudad, en una carta a un amigo/////
jueves, 13 de marzo de 2003
miércoles, 12 de marzo de 2003
DESMENTIDO
yo lo que soy es un pánida ateo, un epicureo cutre, un trasto.
enamorao de la vida y de burbuja aquí y ahora. todo lo demás no es más joy & sex.
o bueno, o puede que sea un golfo que le dice lo mismo a todas.
¡Ya tenemos casoplón! Más que habitaciones tiene suites y balcones y de todo. Bueno, está vacío, pero tiene de todo lo que tiene que tener. Bueno, yo no lo he visto ni lo voy a poder ver hasta nosecuando, pero dice bob que sí y si bob dice que sí es que sí. Un esfuercito más y ya estamos los tres allí. Estais todos invitados todo el rato (es broma, bob :))
yo lo que soy es un pánida ateo, un epicureo cutre, un trasto.
enamorao de la vida y de burbuja aquí y ahora. todo lo demás no es más joy & sex.
o bueno, o puede que sea un golfo que le dice lo mismo a todas.
¡Ya tenemos casoplón! Más que habitaciones tiene suites y balcones y de todo. Bueno, está vacío, pero tiene de todo lo que tiene que tener. Bueno, yo no lo he visto ni lo voy a poder ver hasta nosecuando, pero dice bob que sí y si bob dice que sí es que sí. Un esfuercito más y ya estamos los tres allí. Estais todos invitados todo el rato (es broma, bob :))
martes, 4 de marzo de 2003
Pensando en voz alta
La bruja superiora ha tenido un final feliz, las que han venido al piso son
de su akelarre, parecen primas, cabeza baja, ni hola, dios las cría y ellas
se brujan, es cierto que burbuja está secuestrada por los malos, pero
tampoco es falso que ya no me quiere (tanto), anoche leí un antiguo
comentario suyo que proclamaba su permanencia en el tiempo, ya que no en el
espacio, pero ya lo sabía, "ahora es lo que soy,/ ahora es lo que tengo,/ ya
no me engaño más con el futuro" que escribió Benedetti, y no pasa nada,
ahora tengo un ánimo como pa arrastrar camiones con los dientes, como el del
record Guinness que salía en los cromos de los pastelitos bimbo, joder, voy
a cumplir 30 años, y si primero me quiso y luego no tanto, me quedo con la
primera parte, que fue ni más ni menos que un privilegio, aunque la verdad
yo quería estrenar mi ropa nueva comiendo con ella, esta noche empiezo con
el cuento, nadie pone comentarios a mi post, qué raro, y eso que el lunes es
el día después de Hay una carta para ti y los admiradores del cuerpo
chiquitajo de la Gemio (una vez me la cruce en un pasillo de Antena 3 y me
llegaba por el ombligo) pasan en tropel por aquí, supongo que nadie se lo ha
acabado de leer, es que es larguísimo, el que más, pues al final salen
nombres y enlaces, que es lo más diver, fire es un cabrón, ¿por qué de todo
me llamará metepatas?, debería irme este mismo fin de semana a Granada a
hacer el reportaje, puedo elegir el finde que quiera y una buena compañía, o
si no a Gijón con Luis, un pastillazo después de tanto tiempo tampoco
estaría tan mal, si yo creo que hasta he engordado, la camiseta de Custo
marca demasiado, no sé para qué cogí la de rayas horizontales, ¿me quedo en
Segovia o me vengo a Madrid a vivir?, por una vez el cuerpo me pide calma,
pero eso es una cosa que tampoco voy a conseguir con mis sobrinas,
regularidad, sí, calma, ni de coña, ¿qué estará haciendo bob? ¿hasta qué
hora aguantará la próxima vez que salgamos de juerga?, debería buscarle un
chulo italiano para que no le venza el sueño, no sé cómo le voy a convencer
para que entre en el Black & White, a lo mejor vendándole los ojos, nadie me
escribe al mail del trabajo, qué raro, en el espejo del baño tengo los ojos
rojos, a ver qué hago ahora, por qué habré dicho que el novio de la prima de
la innombrable era ideal para el reportaje, para qué habré dicho que no me
importa llamarla para conseguir el número, que no iba a permitir que ella
influyera en mi trabajo, que soy fuerte como una roca, mierda. Aunque este sea
el último dolor que ella me causa y no quede ni muy lírico ni muy glamouroso lo
que voy a pensar en voz alta: maldito
maldito maldito anís del mono.
La bruja superiora ha tenido un final feliz, las que han venido al piso son
de su akelarre, parecen primas, cabeza baja, ni hola, dios las cría y ellas
se brujan, es cierto que burbuja está secuestrada por los malos, pero
tampoco es falso que ya no me quiere (tanto), anoche leí un antiguo
comentario suyo que proclamaba su permanencia en el tiempo, ya que no en el
espacio, pero ya lo sabía, "ahora es lo que soy,/ ahora es lo que tengo,/ ya
no me engaño más con el futuro" que escribió Benedetti, y no pasa nada,
ahora tengo un ánimo como pa arrastrar camiones con los dientes, como el del
record Guinness que salía en los cromos de los pastelitos bimbo, joder, voy
a cumplir 30 años, y si primero me quiso y luego no tanto, me quedo con la
primera parte, que fue ni más ni menos que un privilegio, aunque la verdad
yo quería estrenar mi ropa nueva comiendo con ella, esta noche empiezo con
el cuento, nadie pone comentarios a mi post, qué raro, y eso que el lunes es
el día después de Hay una carta para ti y los admiradores del cuerpo
chiquitajo de la Gemio (una vez me la cruce en un pasillo de Antena 3 y me
llegaba por el ombligo) pasan en tropel por aquí, supongo que nadie se lo ha
acabado de leer, es que es larguísimo, el que más, pues al final salen
nombres y enlaces, que es lo más diver, fire es un cabrón, ¿por qué de todo
me llamará metepatas?, debería irme este mismo fin de semana a Granada a
hacer el reportaje, puedo elegir el finde que quiera y una buena compañía, o
si no a Gijón con Luis, un pastillazo después de tanto tiempo tampoco
estaría tan mal, si yo creo que hasta he engordado, la camiseta de Custo
marca demasiado, no sé para qué cogí la de rayas horizontales, ¿me quedo en
Segovia o me vengo a Madrid a vivir?, por una vez el cuerpo me pide calma,
pero eso es una cosa que tampoco voy a conseguir con mis sobrinas,
regularidad, sí, calma, ni de coña, ¿qué estará haciendo bob? ¿hasta qué
hora aguantará la próxima vez que salgamos de juerga?, debería buscarle un
chulo italiano para que no le venza el sueño, no sé cómo le voy a convencer
para que entre en el Black & White, a lo mejor vendándole los ojos, nadie me
escribe al mail del trabajo, qué raro, en el espejo del baño tengo los ojos
rojos, a ver qué hago ahora, por qué habré dicho que el novio de la prima de
la innombrable era ideal para el reportaje, para qué habré dicho que no me
importa llamarla para conseguir el número, que no iba a permitir que ella
influyera en mi trabajo, que soy fuerte como una roca, mierda. Aunque este sea
el último dolor que ella me causa y no quede ni muy lírico ni muy glamouroso lo
que voy a pensar en voz alta: maldito
maldito maldito anís del mono.
jueves, 27 de febrero de 2003
Estuve viendo una comedia de universitarios USA, sexo, alcohol, la pérdida de la virginidad, la prota responsable, los malos de la hermandad beta gama que se comen un pastel relleno de semen de perro feo, jajaja.
Y llega la escena final, una fiesta hawaiana. Ella aparece con un biquini blanco, un collar de flores y un pareo.
–Temía que no vinieras.
–Me entretuve eligiendo las braguitas.
–¿Y con cuál te has quedado?
–Con ninguna.
Y se besan.
Y yo me pongo a llorar como un cachorrillo.
Y es que estoy muy sensible.
Y llega la escena final, una fiesta hawaiana. Ella aparece con un biquini blanco, un collar de flores y un pareo.
–Temía que no vinieras.
–Me entretuve eligiendo las braguitas.
–¿Y con cuál te has quedado?
–Con ninguna.
Y se besan.
Y yo me pongo a llorar como un cachorrillo.
Y es que estoy muy sensible.
No se asusten, este un post-de-prueba. No soy VyF (lean su maravilloso post abajo), sino el mentiroso.
Parece que el problema estaba en el tagboard (específicamente, en unas líneas de código que habían desaparecido misteriosamente). Hasta que se restituya, confórmense con los comentarios, y no se busquen novi@ sin el consentimiento de nuestro entrañable VyF(*).
Y abríguense cuando salgan a la calle, que hay que decirlo todo.
(*)tres cañas tres, compañero
Parece que el problema estaba en el tagboard (específicamente, en unas líneas de código que habían desaparecido misteriosamente). Hasta que se restituya, confórmense con los comentarios, y no se busquen novi@ sin el consentimiento de nuestro entrañable VyF(*).
Y abríguense cuando salgan a la calle, que hay que decirlo todo.
(*)tres cañas tres, compañero
martes, 25 de febrero de 2003
DIVAGANDO
Anoche estuve viendo La boda del monzón. Hubiera sido una buena peli para ver este verano con crispi. Veníamos del infernal viaje a Dublín, y nos habíamos reconciliado en Barcelona de la forma y en el mueble en que se reconcilia la gente. Nos fuimos andando hasta el parque Güell, de la mano, una horita de camino en escalada, yo refunfuñando, ella riendo, sol y tonterías. Nos paramos en una tienda de libros de saldo. Compré un Torpedo, un libro con textos raros de Lorca, las mil mejores poesías de la lengua castellana para ella. Sus infames bromas con el nombre del tebeo, las podeis suponer. Su mano en mi mano, “¿cogemos este atajo? la verdad si no se termina esta cuesta prefiero estar trabajando a estar de vacaciones”. Más risas, más besos. Me quería enseñar sus lugares. Dice Ana que a veces parece que cris no tiene corazón, que no cree en nada, que no quiere a nadie. Aquél día estuve tan cerca como para saber que sí, que lo tiene, que latía con el mío, por cursi que suene.
Una torre de piedra. Desde arriba, el atardecer sobre Barcelona. Y un beso. Empezaron a llegar guiris con botellas. “¿Has visto esa? qué forma de mirar”, “sí, es que vienen con mucho hambre las guiris”. Y eso que no me pilló mirando y sonriendo... Me iba a enseñar un dragón de Gaudí o algo así y empezó a chispear, se hizo de noche súbitamente. Y luego, el monzón. Fuimos en autobús hasta un cine que no echaba la peli. Para llegar al siguiente había que patear bajo una lluvia tropical. Un vendedor de paraguas nos los ponía a 5 euros. “No, no, si los sueles vender a 4”. “Cariño, es la ley de la oferta y la demanda”. Que no. También es así cris. “Vaaale, nada de paraguas, pues a patita, que la lluvia no duele”. Pero empapa. Nada de Boda del monzón, hubiera sido una buena peli para ver ese día, pero subimos a casa a cambiarnos.
La lluvia llama a la ventana. Cristina me pone la mesa. Nunca nadie me pone la mesa. Y los poemas de su libro. La misa de amor “el cura que dice misa,/ no la puede decir, non./los monaguillos que asisten/ por decir amén amén/ decían amor amor” o “y apareciste tú, iluminada de inocencia,/ echando al mar entre cantares los recuerdos más dulces de la infancia/ traías la primavera cogida de la mano/ y en tu mirar de asombro, la luz de un mar en miniatura” o “mostrome cris por retrato/ de su belleza los pies,/ y como ellos eran bellos/ y ella por extremo bella/ arremetí por cogella/ y escapósome por ellos”. Dijo que hasta ese día no había sabido cosas muy importantes de mí, que mis ojos brillan cuando leo poesía. Los suyos también. Nos acercamos a la cama, le canté el romance del enamorado y la muerte “la muerte me está buscando,/ junto a ti, vida sería”. Y nos reconciliamos otra vez, muy cerca, para que no se instalara entre su piel y la mía un atomo chiquitito de duda.
Así que hoy me he despertado tardísimo. He comido con Jose. Dice que debería llevar una vida regular, sentar la cabeza, no gastarme el dinero en drogas. “¿Te sientes bien después?, ¿qué sacas de todas esas noches?”. “Me divierto. Mira Jose, si tuviera esas metas que tú dices sería infeliz. Aunque quisiera, no puedo tener un trabajo estable, ni una vida estable, ni la chica que quiero, ni ninguna propiedad. Gracias a dios que me gustan los cambios continuos, si no, lo pasaría fatal”.
Ha venido una colaboradora, y le ha preguntado al redactor jefe que cuando le iba a buscar un novio en la empresa. Él ha dicho que yo estaba disponible, que si no veía que tengo la luz verde en la frente todo el rato. Ella le ha preguntado que qué tal era. Él ha respondido que vaya, pero que consumo poco. Ella ha dicho que entonces no le interesaba. Yo les miraba como a un partido de tenis. Cuando se iba me ha preguntado por lo nuestro. Le he dicho que ya le pasaría un curriculum. Me lo ha pedido subrayado, para no tener que leer mucho.
Hemos quedado para ir al cine.
Laura me ha mandado un email esta tarde. Lo encabezaba con la frase:
“Y tú como besas????
Así que le he respondido:
me acerco despacito, poso mis labios sobre la comisura, apoyo la punta de la lengua justo en ese vértice, y recorro los labios, de derecha a izquierda, entreabriéndolos como a una cremallera. luego introduzco la lengua un poco, sin tocar dientes ni lengua, sin tocar nada, sólo para que se sienta su presencia, miro a los ojos, hacemos el cíclope, acaricio levemente y sin prisas el lomo de la lengua, el extremo de los dientes, durante un buen rato. y cuando está desprevenida, zas, hasta dentro.
digno del national geographic
¿alguna pregunta más?
beso,
vyf”
Burbuja ha sido agraciada con un par de emails exaltados estos dos últimos días:
el primero:
“Lo de la llamada
Y por cierto, esta mañana me has prometido que me ibas a llamar más tarde, espero que no te quede mucho, porque se me está agarrotando la mano sobre el móvil, creo que la sangre dejó de circular por ahí a eso de las tres, me estoy chupando todas las ondas cancerígenas, me voy a quedar sin amigos porque no hago más que colgarles por si llamas tú, es bastante difícil escribir con el móvil pegado a la mano, cada vez que me pica la nariz me doy un telefonazo en el ojo, y, en fin, que yo creo que deberías llamarme.”
el segundo:
Buenos días princesa,
¿Recuperándote de la sobredosis de nosotros de ayer?
Ay, niña, yo he llegado hace un rato,
(...)
Por lo demás poco más, que ha salido un poco el sol, y cuando asoma así, tímidamente, me acuerdo de ti.
Justo, justo, justo igual que cuando se esconde, que cuando brilla cegador, que cuando la noche es cerrada o cuando la luna lo ilumina todo. Y si llueve y si nieva y, en fin, con todo el catálogo de precipitaciones y el listado completo de partes meteorológicos.
Te beso soleado
vyf”
Anoche estuve viendo La boda del monzón. Hubiera sido una buena peli para ver este verano con crispi. Veníamos del infernal viaje a Dublín, y nos habíamos reconciliado en Barcelona de la forma y en el mueble en que se reconcilia la gente. Nos fuimos andando hasta el parque Güell, de la mano, una horita de camino en escalada, yo refunfuñando, ella riendo, sol y tonterías. Nos paramos en una tienda de libros de saldo. Compré un Torpedo, un libro con textos raros de Lorca, las mil mejores poesías de la lengua castellana para ella. Sus infames bromas con el nombre del tebeo, las podeis suponer. Su mano en mi mano, “¿cogemos este atajo? la verdad si no se termina esta cuesta prefiero estar trabajando a estar de vacaciones”. Más risas, más besos. Me quería enseñar sus lugares. Dice Ana que a veces parece que cris no tiene corazón, que no cree en nada, que no quiere a nadie. Aquél día estuve tan cerca como para saber que sí, que lo tiene, que latía con el mío, por cursi que suene.
Una torre de piedra. Desde arriba, el atardecer sobre Barcelona. Y un beso. Empezaron a llegar guiris con botellas. “¿Has visto esa? qué forma de mirar”, “sí, es que vienen con mucho hambre las guiris”. Y eso que no me pilló mirando y sonriendo... Me iba a enseñar un dragón de Gaudí o algo así y empezó a chispear, se hizo de noche súbitamente. Y luego, el monzón. Fuimos en autobús hasta un cine que no echaba la peli. Para llegar al siguiente había que patear bajo una lluvia tropical. Un vendedor de paraguas nos los ponía a 5 euros. “No, no, si los sueles vender a 4”. “Cariño, es la ley de la oferta y la demanda”. Que no. También es así cris. “Vaaale, nada de paraguas, pues a patita, que la lluvia no duele”. Pero empapa. Nada de Boda del monzón, hubiera sido una buena peli para ver ese día, pero subimos a casa a cambiarnos.
La lluvia llama a la ventana. Cristina me pone la mesa. Nunca nadie me pone la mesa. Y los poemas de su libro. La misa de amor “el cura que dice misa,/ no la puede decir, non./los monaguillos que asisten/ por decir amén amén/ decían amor amor” o “y apareciste tú, iluminada de inocencia,/ echando al mar entre cantares los recuerdos más dulces de la infancia/ traías la primavera cogida de la mano/ y en tu mirar de asombro, la luz de un mar en miniatura” o “mostrome cris por retrato/ de su belleza los pies,/ y como ellos eran bellos/ y ella por extremo bella/ arremetí por cogella/ y escapósome por ellos”. Dijo que hasta ese día no había sabido cosas muy importantes de mí, que mis ojos brillan cuando leo poesía. Los suyos también. Nos acercamos a la cama, le canté el romance del enamorado y la muerte “la muerte me está buscando,/ junto a ti, vida sería”. Y nos reconciliamos otra vez, muy cerca, para que no se instalara entre su piel y la mía un atomo chiquitito de duda.
Así que hoy me he despertado tardísimo. He comido con Jose. Dice que debería llevar una vida regular, sentar la cabeza, no gastarme el dinero en drogas. “¿Te sientes bien después?, ¿qué sacas de todas esas noches?”. “Me divierto. Mira Jose, si tuviera esas metas que tú dices sería infeliz. Aunque quisiera, no puedo tener un trabajo estable, ni una vida estable, ni la chica que quiero, ni ninguna propiedad. Gracias a dios que me gustan los cambios continuos, si no, lo pasaría fatal”.
Ha venido una colaboradora, y le ha preguntado al redactor jefe que cuando le iba a buscar un novio en la empresa. Él ha dicho que yo estaba disponible, que si no veía que tengo la luz verde en la frente todo el rato. Ella le ha preguntado que qué tal era. Él ha respondido que vaya, pero que consumo poco. Ella ha dicho que entonces no le interesaba. Yo les miraba como a un partido de tenis. Cuando se iba me ha preguntado por lo nuestro. Le he dicho que ya le pasaría un curriculum. Me lo ha pedido subrayado, para no tener que leer mucho.
Hemos quedado para ir al cine.
Laura me ha mandado un email esta tarde. Lo encabezaba con la frase:
“Y tú como besas????
Así que le he respondido:
me acerco despacito, poso mis labios sobre la comisura, apoyo la punta de la lengua justo en ese vértice, y recorro los labios, de derecha a izquierda, entreabriéndolos como a una cremallera. luego introduzco la lengua un poco, sin tocar dientes ni lengua, sin tocar nada, sólo para que se sienta su presencia, miro a los ojos, hacemos el cíclope, acaricio levemente y sin prisas el lomo de la lengua, el extremo de los dientes, durante un buen rato. y cuando está desprevenida, zas, hasta dentro.
digno del national geographic
¿alguna pregunta más?
beso,
vyf”
Burbuja ha sido agraciada con un par de emails exaltados estos dos últimos días:
el primero:
“Lo de la llamada
Y por cierto, esta mañana me has prometido que me ibas a llamar más tarde, espero que no te quede mucho, porque se me está agarrotando la mano sobre el móvil, creo que la sangre dejó de circular por ahí a eso de las tres, me estoy chupando todas las ondas cancerígenas, me voy a quedar sin amigos porque no hago más que colgarles por si llamas tú, es bastante difícil escribir con el móvil pegado a la mano, cada vez que me pica la nariz me doy un telefonazo en el ojo, y, en fin, que yo creo que deberías llamarme.”
el segundo:
Buenos días princesa,
¿Recuperándote de la sobredosis de nosotros de ayer?
Ay, niña, yo he llegado hace un rato,
(...)
Por lo demás poco más, que ha salido un poco el sol, y cuando asoma así, tímidamente, me acuerdo de ti.
Justo, justo, justo igual que cuando se esconde, que cuando brilla cegador, que cuando la noche es cerrada o cuando la luna lo ilumina todo. Y si llueve y si nieva y, en fin, con todo el catálogo de precipitaciones y el listado completo de partes meteorológicos.
Te beso soleado
vyf”
martes, 18 de febrero de 2003
Ya sabes como es esto del deseo,
te deseo en los sueños y despierto,
y empiezo a desear que signifique
algo San Valentín para inventarme
otra excusa que traiga
tu voz de teleñeco a mis tardes sin ti.
Ya sabes como es esto del deseo,
desde que vi tu ombligo,
su escolta de diamantes,
no veo más ombligos,
y los escaparates
de Durán están hechos de carbón.
Ya sabes como es esto del deseo,
lo sabes si deseas mis palabras,
Tú lo sabes, que has probado mi boca,
y a oscuras ves mis ojos,
hermosos de deseo.
tú lo sabes, cuando a menudo traes
a mi alma, hasta ahora solitaria,
ropajes de la tuya,
esponja de deseo.
Afirmando con citas de autoridad la idea que abandoné aquí el día de los enamorados:
-Me persigues, huyo; huyes, te persigo; éste es mi talante:/ no quiero tu querer, Díndimo, quiero tu no querer. MARCIAL (epigramas)
-Cuando tú vas/ yo vengo. CHENOA (top manta)
Ayer estuve en la inauguración del piso de Noe. Recuerdo: que estuvimos media noche con unas máscaras de luchador mexicano puestas, que se metieron conmigo porque dijo Noe que estaba enamorado (¿cuándo? ¿qué?), que brindamos por un premio mundial importantísimo que ha ganado uno de los presentes (que tiene un fondo de mala uva algunas veces que le sienta fatal, pero la mañana se me salió por el techo cuando me enteré de lo de su premio), que Noe me sacó a bailar a Sinatra ("no te acerques tanto, por favor, que estoy buscando piso y estoy muy sensible a estas cosas"), que bailé con otra compañera de trabajo, que puse mi mano en su pierna, que me di cuenta de que estaba demasiado arriba y la cerré, que me fue soltando los dedos uno a uno y poniéndolos en su sitio, que hubo mucho frote bailando (uf, qué mal rollo), que igual me voy a ver a Fangoria esta semana, que asistí a una conversación de media hora que empezó con la explicación de la cara que se le pone al chico de la cama cuando apareces desnuda y con una máscara de luchador mexicano puesta y terminó repitiendo una idea durante los otros 25 minutos (para ganar mucho hay que apostar mucho, o sea, que si pones pocas fichas, sacas poco, esto es siempre así, si pones mucho en la apuesta, puedes perderlo o ganarlo, pero si pones poco... y así hasta veinticinco minutos), que el vecino de arriba tiene un martillo hidraúlico para golpear el suelo cuando le molestan las fiestas de los lunes a las tres de la mañana, que luego grita por la ventana: "lleváis aquí tres días y habéis hecho cinco fiestas" (perdone, señor, es que no nos salen las cuentas), que se acabó la fiesta.
Hoy, con la resaca he ido al colegio de mi amiga E a dar una charla sobre periodismo. Es el más caro de Madrid, y van los hijos de los famosos... Bueno, estoy pensando que voy a colgar el mail que le he mandado a Burbu, que ahí lo explico, y ya está:
"Sí, qué día para estar en una casita con chimenea, con una manta y haciendo piececitos...
Pero no me hagas pensarlo, so astuta.
El colegio se llama xxx, creo, ¿o no? Pero no puede ser sano pagar 250.000 por el cole del niño, a ver con qué cara les miran los profes sabiendo eso... He estado con mi amiga E, y con sus dos únicas amigas, las de secretaría, las mismas que cuando he entrado me han dicho superbordes “¡oye, que no se puede fumar aquí!” jeje. Me han estado contando que si tengo que hacer un repor sobre la lucha de clases que vaya allí, porque ellas son la clase inferior porque hablan con las de la cocina, fíjate. Y E estaba bastante infeliz, pobre, no la habla nadie. Y no entiendo nada, si es una chica encantadora, no sabe ni poner mala cara, dice que cuando se tiene que poner seria con los alumnos se inventa un papel, como cuando hacía teatro. En Valladolor trabajaba de camarera en un bar entre semana y me ponía cervezas y cervezas para que no me fuera y luego cerrábamos y me llevaba a casa en taxi, borracho. Un encanto total, bueno, sus compañeros se lo pierden. Dice que estoy muy cambiado, pero se me ha olvidado preguntarle si para mejor o para peor.
O sea que no es nada sano eso de xxx.
Por eso les hablé de lo duros que son los comienzos en periodismo, de que lo que hay que tener es amor a las palabras, que qué pensarían de un zapatero que no supiera usar su instrumental, y que tienen que disfrutar escribiendo, porque de ver mundo, las palmaditas de los políticos y las fiestas o lo que sea, te cansas. Si te lo pasas bien escribiendo, si te gustas, eso te dura para siempre. Pero total pa qué, si sus padres pagan 250.000 al mes por su colegio, se pueden comprar un periódico pequeñito, en fin...
Hala, y ahora quiero un mail igual de largo.
(bueeeno, me conformo con que des signos de vida antes de que te metas en casa)
Te beso de fresa,
VyF"
te deseo en los sueños y despierto,
y empiezo a desear que signifique
algo San Valentín para inventarme
otra excusa que traiga
tu voz de teleñeco a mis tardes sin ti.
Ya sabes como es esto del deseo,
desde que vi tu ombligo,
su escolta de diamantes,
no veo más ombligos,
y los escaparates
de Durán están hechos de carbón.
Ya sabes como es esto del deseo,
lo sabes si deseas mis palabras,
Tú lo sabes, que has probado mi boca,
y a oscuras ves mis ojos,
hermosos de deseo.
tú lo sabes, cuando a menudo traes
a mi alma, hasta ahora solitaria,
ropajes de la tuya,
esponja de deseo.
Afirmando con citas de autoridad la idea que abandoné aquí el día de los enamorados:
-Me persigues, huyo; huyes, te persigo; éste es mi talante:/ no quiero tu querer, Díndimo, quiero tu no querer. MARCIAL (epigramas)
-Cuando tú vas/ yo vengo. CHENOA (top manta)
Ayer estuve en la inauguración del piso de Noe. Recuerdo: que estuvimos media noche con unas máscaras de luchador mexicano puestas, que se metieron conmigo porque dijo Noe que estaba enamorado (¿cuándo? ¿qué?), que brindamos por un premio mundial importantísimo que ha ganado uno de los presentes (que tiene un fondo de mala uva algunas veces que le sienta fatal, pero la mañana se me salió por el techo cuando me enteré de lo de su premio), que Noe me sacó a bailar a Sinatra ("no te acerques tanto, por favor, que estoy buscando piso y estoy muy sensible a estas cosas"), que bailé con otra compañera de trabajo, que puse mi mano en su pierna, que me di cuenta de que estaba demasiado arriba y la cerré, que me fue soltando los dedos uno a uno y poniéndolos en su sitio, que hubo mucho frote bailando (uf, qué mal rollo), que igual me voy a ver a Fangoria esta semana, que asistí a una conversación de media hora que empezó con la explicación de la cara que se le pone al chico de la cama cuando apareces desnuda y con una máscara de luchador mexicano puesta y terminó repitiendo una idea durante los otros 25 minutos (para ganar mucho hay que apostar mucho, o sea, que si pones pocas fichas, sacas poco, esto es siempre así, si pones mucho en la apuesta, puedes perderlo o ganarlo, pero si pones poco... y así hasta veinticinco minutos), que el vecino de arriba tiene un martillo hidraúlico para golpear el suelo cuando le molestan las fiestas de los lunes a las tres de la mañana, que luego grita por la ventana: "lleváis aquí tres días y habéis hecho cinco fiestas" (perdone, señor, es que no nos salen las cuentas), que se acabó la fiesta.
Hoy, con la resaca he ido al colegio de mi amiga E a dar una charla sobre periodismo. Es el más caro de Madrid, y van los hijos de los famosos... Bueno, estoy pensando que voy a colgar el mail que le he mandado a Burbu, que ahí lo explico, y ya está:
"Sí, qué día para estar en una casita con chimenea, con una manta y haciendo piececitos...
Pero no me hagas pensarlo, so astuta.
El colegio se llama xxx, creo, ¿o no? Pero no puede ser sano pagar 250.000 por el cole del niño, a ver con qué cara les miran los profes sabiendo eso... He estado con mi amiga E, y con sus dos únicas amigas, las de secretaría, las mismas que cuando he entrado me han dicho superbordes “¡oye, que no se puede fumar aquí!” jeje. Me han estado contando que si tengo que hacer un repor sobre la lucha de clases que vaya allí, porque ellas son la clase inferior porque hablan con las de la cocina, fíjate. Y E estaba bastante infeliz, pobre, no la habla nadie. Y no entiendo nada, si es una chica encantadora, no sabe ni poner mala cara, dice que cuando se tiene que poner seria con los alumnos se inventa un papel, como cuando hacía teatro. En Valladolor trabajaba de camarera en un bar entre semana y me ponía cervezas y cervezas para que no me fuera y luego cerrábamos y me llevaba a casa en taxi, borracho. Un encanto total, bueno, sus compañeros se lo pierden. Dice que estoy muy cambiado, pero se me ha olvidado preguntarle si para mejor o para peor.
O sea que no es nada sano eso de xxx.
Por eso les hablé de lo duros que son los comienzos en periodismo, de que lo que hay que tener es amor a las palabras, que qué pensarían de un zapatero que no supiera usar su instrumental, y que tienen que disfrutar escribiendo, porque de ver mundo, las palmaditas de los políticos y las fiestas o lo que sea, te cansas. Si te lo pasas bien escribiendo, si te gustas, eso te dura para siempre. Pero total pa qué, si sus padres pagan 250.000 al mes por su colegio, se pueden comprar un periódico pequeñito, en fin...
Hala, y ahora quiero un mail igual de largo.
(bueeeno, me conformo con que des signos de vida antes de que te metas en casa)
Te beso de fresa,
VyF"
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