miércoles, 12 de marzo de 2003

Ayer estuvo aquí durante unos minutos un post que hablaba sobre las cosas que no soporto. No lo soportaba.

martes, 4 de marzo de 2003

Pensando en voz alta
La bruja superiora ha tenido un final feliz, las que han venido al piso son
de su akelarre, parecen primas, cabeza baja, ni hola, dios las cría y ellas
se brujan, es cierto que burbuja está secuestrada por los malos, pero
tampoco es falso que ya no me quiere (tanto), anoche leí un antiguo
comentario suyo que proclamaba su permanencia en el tiempo, ya que no en el
espacio, pero ya lo sabía, "ahora es lo que soy,/ ahora es lo que tengo,/ ya
no me engaño más con el futuro"
que escribió Benedetti, y no pasa nada,
ahora tengo un ánimo como pa arrastrar camiones con los dientes, como el del
record Guinness que salía en los cromos de los pastelitos bimbo, joder, voy
a cumplir 30 años, y si primero me quiso y luego no tanto, me quedo con la
primera parte, que fue ni más ni menos que un privilegio, aunque la verdad
yo quería estrenar mi ropa nueva comiendo con ella, esta noche empiezo con
el cuento, nadie pone comentarios a mi post, qué raro, y eso que el lunes es
el día después de Hay una carta para ti y los admiradores del cuerpo
chiquitajo de la Gemio (una vez me la cruce en un pasillo de Antena 3 y me
llegaba por el ombligo) pasan en tropel por aquí, supongo que nadie se lo ha
acabado de leer, es que es larguísimo, el que más, pues al final salen
nombres y enlaces, que es lo más diver, fire es un cabrón, ¿por qué de todo
me llamará metepatas?, debería irme este mismo fin de semana a Granada a
hacer el reportaje, puedo elegir el finde que quiera y una buena compañía, o
si no a Gijón con Luis, un pastillazo después de tanto tiempo tampoco
estaría tan mal, si yo creo que hasta he engordado, la camiseta de Custo
marca demasiado, no sé para qué cogí la de rayas horizontales, ¿me quedo en
Segovia o me vengo a Madrid a vivir?, por una vez el cuerpo me pide calma,
pero eso es una cosa que tampoco voy a conseguir con mis sobrinas,
regularidad, sí, calma, ni de coña, ¿qué estará haciendo bob? ¿hasta qué
hora aguantará la próxima vez que salgamos de juerga?, debería buscarle un
chulo italiano para que no le venza el sueño, no sé cómo le voy a convencer
para que entre en el Black & White, a lo mejor vendándole los ojos, nadie me
escribe al mail del trabajo, qué raro, en el espejo del baño tengo los ojos
rojos, a ver qué hago ahora, por qué habré dicho que el novio de la prima de
la innombrable era ideal para el reportaje, para qué habré dicho que no me
importa llamarla para conseguir el número, que no iba a permitir que ella
influyera en mi trabajo, que soy fuerte como una roca, mierda. Aunque este sea
el último dolor que ella me causa y no quede ni muy lírico ni muy glamouroso lo
que voy a pensar en voz alta: maldito
maldito maldito anís del mono.

jueves, 27 de febrero de 2003

Estuve viendo una comedia de universitarios USA, sexo, alcohol, la pérdida de la virginidad, la prota responsable, los malos de la hermandad beta gama que se comen un pastel relleno de semen de perro feo, jajaja.
Y llega la escena final, una fiesta hawaiana. Ella aparece con un biquini blanco, un collar de flores y un pareo.
–Temía que no vinieras.
–Me entretuve eligiendo las braguitas.
–¿Y con cuál te has quedado?
–Con ninguna.
Y se besan.
Y yo me pongo a llorar como un cachorrillo.
Y es que estoy muy sensible.
No se asusten, este un post-de-prueba. No soy VyF (lean su maravilloso post abajo), sino el mentiroso.

Parece que el problema estaba en el tagboard (específicamente, en unas líneas de código que habían desaparecido misteriosamente). Hasta que se restituya, confórmense con los comentarios, y no se busquen novi@ sin el consentimiento de nuestro entrañable VyF(*).

Y abríguense cuando salgan a la calle, que hay que decirlo todo.


(*)tres cañas tres, compañero

martes, 25 de febrero de 2003

DIVAGANDO
Anoche estuve viendo La boda del monzón. Hubiera sido una buena peli para ver este verano con crispi. Veníamos del infernal viaje a Dublín, y nos habíamos reconciliado en Barcelona de la forma y en el mueble en que se reconcilia la gente. Nos fuimos andando hasta el parque Güell, de la mano, una horita de camino en escalada, yo refunfuñando, ella riendo, sol y tonterías. Nos paramos en una tienda de libros de saldo. Compré un Torpedo, un libro con textos raros de Lorca, las mil mejores poesías de la lengua castellana para ella. Sus infames bromas con el nombre del tebeo, las podeis suponer. Su mano en mi mano, “¿cogemos este atajo? la verdad si no se termina esta cuesta prefiero estar trabajando a estar de vacaciones”. Más risas, más besos. Me quería enseñar sus lugares. Dice Ana que a veces parece que cris no tiene corazón, que no cree en nada, que no quiere a nadie. Aquél día estuve tan cerca como para saber que sí, que lo tiene, que latía con el mío, por cursi que suene.
Una torre de piedra. Desde arriba, el atardecer sobre Barcelona. Y un beso. Empezaron a llegar guiris con botellas. “¿Has visto esa? qué forma de mirar”, “sí, es que vienen con mucho hambre las guiris”. Y eso que no me pilló mirando y sonriendo... Me iba a enseñar un dragón de Gaudí o algo así y empezó a chispear, se hizo de noche súbitamente. Y luego, el monzón. Fuimos en autobús hasta un cine que no echaba la peli. Para llegar al siguiente había que patear bajo una lluvia tropical. Un vendedor de paraguas nos los ponía a 5 euros. “No, no, si los sueles vender a 4”. “Cariño, es la ley de la oferta y la demanda”. Que no. También es así cris. “Vaaale, nada de paraguas, pues a patita, que la lluvia no duele”. Pero empapa. Nada de Boda del monzón, hubiera sido una buena peli para ver ese día, pero subimos a casa a cambiarnos.
La lluvia llama a la ventana. Cristina me pone la mesa. Nunca nadie me pone la mesa. Y los poemas de su libro. La misa de amor “el cura que dice misa,/ no la puede decir, non./los monaguillos que asisten/ por decir amén amén/ decían amor amor” o “y apareciste tú, iluminada de inocencia,/ echando al mar entre cantares los recuerdos más dulces de la infancia/ traías la primavera cogida de la mano/ y en tu mirar de asombro, la luz de un mar en miniatura” o “mostrome cris por retrato/ de su belleza los pies,/ y como ellos eran bellos/ y ella por extremo bella/ arremetí por cogella/ y escapósome por ellos”. Dijo que hasta ese día no había sabido cosas muy importantes de mí, que mis ojos brillan cuando leo poesía. Los suyos también. Nos acercamos a la cama, le canté el romance del enamorado y la muerte “la muerte me está buscando,/ junto a ti, vida sería”. Y nos reconciliamos otra vez, muy cerca, para que no se instalara entre su piel y la mía un atomo chiquitito de duda.

Así que hoy me he despertado tardísimo. He comido con Jose. Dice que debería llevar una vida regular, sentar la cabeza, no gastarme el dinero en drogas. “¿Te sientes bien después?, ¿qué sacas de todas esas noches?”. “Me divierto. Mira Jose, si tuviera esas metas que tú dices sería infeliz. Aunque quisiera, no puedo tener un trabajo estable, ni una vida estable, ni la chica que quiero, ni ninguna propiedad. Gracias a dios que me gustan los cambios continuos, si no, lo pasaría fatal”.

Ha venido una colaboradora, y le ha preguntado al redactor jefe que cuando le iba a buscar un novio en la empresa. Él ha dicho que yo estaba disponible, que si no veía que tengo la luz verde en la frente todo el rato. Ella le ha preguntado que qué tal era. Él ha respondido que vaya, pero que consumo poco. Ella ha dicho que entonces no le interesaba. Yo les miraba como a un partido de tenis. Cuando se iba me ha preguntado por lo nuestro. Le he dicho que ya le pasaría un curriculum. Me lo ha pedido subrayado, para no tener que leer mucho.
Hemos quedado para ir al cine.

Laura me ha mandado un email esta tarde. Lo encabezaba con la frase:
“Y tú como besas????
Así que le he respondido:
me acerco despacito, poso mis labios sobre la comisura, apoyo la punta de la lengua justo en ese vértice, y recorro los labios, de derecha a izquierda, entreabriéndolos como a una cremallera. luego introduzco la lengua un poco, sin tocar dientes ni lengua, sin tocar nada, sólo para que se sienta su presencia, miro a los ojos, hacemos el cíclope, acaricio levemente y sin prisas el lomo de la lengua, el extremo de los dientes, durante un buen rato. y cuando está desprevenida, zas, hasta dentro.
digno del national geographic
¿alguna pregunta más?
beso,
vyf”

Burbuja ha sido agraciada con un par de emails exaltados estos dos últimos días:

el primero:
“Lo de la llamada
Y por cierto, esta mañana me has prometido que me ibas a llamar más tarde, espero que no te quede mucho, porque se me está agarrotando la mano sobre el móvil, creo que la sangre dejó de circular por ahí a eso de las tres, me estoy chupando todas las ondas cancerígenas, me voy a quedar sin amigos porque no hago más que colgarles por si llamas tú, es bastante difícil escribir con el móvil pegado a la mano, cada vez que me pica la nariz me doy un telefonazo en el ojo, y, en fin, que yo creo que deberías llamarme.”

el segundo:
Buenos días princesa,
¿Recuperándote de la sobredosis de nosotros de ayer?
Ay, niña, yo he llegado hace un rato,
(...)
Por lo demás poco más, que ha salido un poco el sol, y cuando asoma así, tímidamente, me acuerdo de ti.
Justo, justo, justo igual que cuando se esconde, que cuando brilla cegador, que cuando la noche es cerrada o cuando la luna lo ilumina todo. Y si llueve y si nieva y, en fin, con todo el catálogo de precipitaciones y el listado completo de partes meteorológicos.
Te beso soleado
vyf”

martes, 18 de febrero de 2003

Ya sabes como es esto del deseo,
te deseo en los sueños y despierto,
y empiezo a desear que signifique
algo San Valentín para inventarme
otra excusa que traiga
tu voz de teleñeco a mis tardes sin ti.
Ya sabes como es esto del deseo,
desde que vi tu ombligo,
su escolta de diamantes,
no veo más ombligos,
y los escaparates
de Durán están hechos de carbón.
Ya sabes como es esto del deseo,
lo sabes si deseas mis palabras,
Tú lo sabes, que has probado mi boca,
y a oscuras ves mis ojos,
hermosos de deseo.
tú lo sabes, cuando a menudo traes
a mi alma, hasta ahora solitaria,
ropajes de la tuya,
esponja de deseo.

Afirmando con citas de autoridad la idea que abandoné aquí el día de los enamorados:
-Me persigues, huyo; huyes, te persigo; éste es mi talante:/ no quiero tu querer, Díndimo, quiero tu no querer. MARCIAL (epigramas)
-Cuando tú vas/ yo vengo. CHENOA (top manta)

Ayer estuve en la inauguración del piso de Noe. Recuerdo: que estuvimos media noche con unas máscaras de luchador mexicano puestas, que se metieron conmigo porque dijo Noe que estaba enamorado (¿cuándo? ¿qué?), que brindamos por un premio mundial importantísimo que ha ganado uno de los presentes (que tiene un fondo de mala uva algunas veces que le sienta fatal, pero la mañana se me salió por el techo cuando me enteré de lo de su premio), que Noe me sacó a bailar a Sinatra ("no te acerques tanto, por favor, que estoy buscando piso y estoy muy sensible a estas cosas"), que bailé con otra compañera de trabajo, que puse mi mano en su pierna, que me di cuenta de que estaba demasiado arriba y la cerré, que me fue soltando los dedos uno a uno y poniéndolos en su sitio, que hubo mucho frote bailando (uf, qué mal rollo), que igual me voy a ver a Fangoria esta semana, que asistí a una conversación de media hora que empezó con la explicación de la cara que se le pone al chico de la cama cuando apareces desnuda y con una máscara de luchador mexicano puesta y terminó repitiendo una idea durante los otros 25 minutos (para ganar mucho hay que apostar mucho, o sea, que si pones pocas fichas, sacas poco, esto es siempre así, si pones mucho en la apuesta, puedes perderlo o ganarlo, pero si pones poco... y así hasta veinticinco minutos), que el vecino de arriba tiene un martillo hidraúlico para golpear el suelo cuando le molestan las fiestas de los lunes a las tres de la mañana, que luego grita por la ventana: "lleváis aquí tres días y habéis hecho cinco fiestas" (perdone, señor, es que no nos salen las cuentas), que se acabó la fiesta.

Hoy, con la resaca he ido al colegio de mi amiga E a dar una charla sobre periodismo. Es el más caro de Madrid, y van los hijos de los famosos... Bueno, estoy pensando que voy a colgar el mail que le he mandado a Burbu, que ahí lo explico, y ya está:
"Sí, qué día para estar en una casita con chimenea, con una manta y haciendo piececitos...
Pero no me hagas pensarlo, so astuta.
El colegio se llama xxx, creo, ¿o no? Pero no puede ser sano pagar 250.000 por el cole del niño, a ver con qué cara les miran los profes sabiendo eso... He estado con mi amiga E, y con sus dos únicas amigas, las de secretaría, las mismas que cuando he entrado me han dicho superbordes “¡oye, que no se puede fumar aquí!” jeje. Me han estado contando que si tengo que hacer un repor sobre la lucha de clases que vaya allí, porque ellas son la clase inferior porque hablan con las de la cocina, fíjate. Y E estaba bastante infeliz, pobre, no la habla nadie. Y no entiendo nada, si es una chica encantadora, no sabe ni poner mala cara, dice que cuando se tiene que poner seria con los alumnos se inventa un papel, como cuando hacía teatro. En Valladolor trabajaba de camarera en un bar entre semana y me ponía cervezas y cervezas para que no me fuera y luego cerrábamos y me llevaba a casa en taxi, borracho. Un encanto total, bueno, sus compañeros se lo pierden. Dice que estoy muy cambiado, pero se me ha olvidado preguntarle si para mejor o para peor.
O sea que no es nada sano eso de xxx.
Por eso les hablé de lo duros que son los comienzos en periodismo, de que lo que hay que tener es amor a las palabras, que qué pensarían de un zapatero que no supiera usar su instrumental, y que tienen que disfrutar escribiendo, porque de ver mundo, las palmaditas de los políticos y las fiestas o lo que sea, te cansas. Si te lo pasas bien escribiendo, si te gustas, eso te dura para siempre. Pero total pa qué, si sus padres pagan 250.000 al mes por su colegio, se pueden comprar un periódico pequeñito, en fin...
Hala, y ahora quiero un mail igual de largo.
(bueeeno, me conformo con que des signos de vida antes de que te metas en casa)
Te beso de fresa,
VyF"
–Pues me voy a empadronar en el pueblo, a ver si voto.
–Votarás al PSOE, ¿no?
-Pues...
–Pero papá, no irás a votar al alcalde, que me quería meter en la cárcel.
–Tampoco fue para tanto...
-Pero sí habló con la Guardia Civil para que fueran a por mí. ¡Dos veces!
–Ah, eso no lo sabía yo...
–¿Y que me metieron en el furgón de los presos, me tomaron las huellas, me sacaron las fotos, me hicieron la ficha...?
–Sí, eso sí.
-¿¡Y vas a votarle!?
–Hombre, pues no sé...

(dice miguelito que parece un diálogo de los Simpson, pero no, es mi charla de la sobremesa del domingo con papi)

viernes, 14 de febrero de 2003

En el amor, sólo hace falta que pidas para que no te den. O mejor, para queteden.
Pero si te escondes un ratito, te buscan con urgencia y un poco de miedo.
Y luego está lo mejor, los dulces reencuentros.
Es muy juego.
La revista estadounidense TIME, está haciendo un sondeo on-line entre sus
lectores para verificar cual es el país que, según la opinión pública,
constituye la mayor amenaza a la paz mundial, y propone como respuestas tres
alternativas: Corea del Norte, Irak y USA. En este momento (con más de
400.000 respuestas emitidas), Estados Unidos está a la cabeza con el 86 por
ciento de los votos. Ya que la cosa está "reñida", cumplamos con nuestro
deber colonial y ayudémosles a ganar. Puedes participar en:
http://www.time.com/time/europe/gdml/peace2003.html

miércoles, 12 de febrero de 2003

la puta realidad y los gestos simbólicos
Salí de currar a las 22,30. No me había apetecido escribir en el blog en todo el día, aunque estuve intentando obligarme. Las brujas me esperaban para hacerme varias observaciones sobre mi habitación: las cajas no pueden estar en medio, pero tampoco puedo meter su contenido en el armario, porque tiene que enseñarlo por dentro (¡?), sí, sí, lo que tú digas, ya me ocupo (que venga jarri poter, por favor), yo no voy a poder alquilar esta habitación así, con ceniza en el suelo, ¿dónde? ah, esa motita de ese rinconcito, mira que tengo buena vista, pero la suya es prodigiosa, sí, sí, lo que tú digas, ya me ocupo, y he visto que la persiana, y he visto que en el armario, y he visto que hay una mancha... deberíamos pagar la habitación a pachas, se pasa más tiempo que yo en ella. Me despierto con un bolero, sabor a mí, pasarán más de mil años, no pretendo ser tu dueño, soy tan pobre, que otra cosa puedo dar... y yo me pregunto ¿el tiempo es circular? ¿habrá alguna emisora de chunda chunda por las mañanas? El baño está copadísimo, ya llego suficientemente tarde y me voy sin afeitar y sin duchar. Voy al banco a ver si quien se haya encontrado mis tarjetas de crédito (perdí una el miércoles y otra el viernes) ha tenido la feliz idea de desvalijarme. ¡Bien!, no. Pero sólo tengo 20 céntimos en el bolsillo y no me quieren dar dinero. Probablemente porque tengo el DNI caducado, el pasaporte roto y no me he afeitado ni me he duchado ni sonrío. Una pequeña negociación y tres ventanillas después consigo pasta.
Cambio. Llego al trabajo. Voy a la máquina de cocacolas. Meto una moneda de 50 céntimos y saco una light. Meto otra y la abandono ahí. Estás invitado.

martes, 11 de febrero de 2003

¿Por qué se mutila uno?

-Porque se quiere poquito.
-Para llamar la atención.
-Porque tiene alguna tara mental.
*Genética
*Adquirida (por ejemplo por la administración continuada y desmedida de tóxicos –o sea, venenos- al cerebro)
*Ambas
-Porque siente asco o vergüenza de una parte de ti mismo.
-Por una pasión suficientemente desgarradora. Por ejemplo, el amor no correspondido.
-Porque está tonto.
-Por todas.

El sábado cuando me levanté quería no existir, desaparecer. Asesiné al blog, apagué el móvil, me fui de Madrid. Una página web llena de palabrería sobre ti mismo no es la cosa que más aprecias cuando lo que quieres es no ser.
La automutilación es una escenificación del suicidio, un suicidio pequeñito. No sirve de nada. Y cuando se practica contra el diario que te explica y que contiene y anima tu nueva vida, es un acto simbólico tan clarito que no deja lugar a dudas sobre el hecho de que estás para que te aten.
Alguien me dijo que lo que me pasa es que me organizo muy mal, que hace falta que haga cosas que me hagan sentir bien, como vivir en una casa en la que me apetezca estar. Y alejarme de las que me hagan sentir mal, como la cocaína.
Lo cierto es que en el peor momento de la depresión yo mismo dudé de que fuera capaz de no volver a escribir aquí, así que añadí a la despedida un hasta pronto. Y sin embargo, inesperadamente, estos días me han traído montañas de argumentos para dejar el blog cerrado. En las cosas que han pasado y en las que no han pasado.
El domingo me tomé unas cañas con mi sicólogo, mientras le contaba que había dejado de beber, je. Luego le expliqué en tropel todo lo que había en mi cabeza, todo lo que estaba sintiendo, todo lo que estaba fatal. El diagnóstico: confuso. Estoy confuso. Dos ejemplos relacionados con el blog: justo antes, el doctor miguelito me estaba contando que no lo leía porque se había vuelto monótono. Voy a una fiesta y me acerco a una chica y hago un par de tonterías y ya está. Y luego a otra y lo mismo. Y etcétera. Así que le pregunté. ¿o sea que estás diciendo que mi vida es repetitiva? O sea, ¿estaba hablando de mi blog o de mí? ¿Es lo mismo? ¿Estoy viviendo para el blog como me anunció él que haría cuando lo empecé (quizá influenciado por historias de escritores de diarios que sí que lo terminan haciendo, como Trapiello). Y segundo ejemplo: en los comentarios del último post un anónimo deja el mensaje qtdn (que te den) y yo me vuelvo loco pensando en si es ésta o aquél, que ya se han cansado de mis últimas tonterías, y reviso y reviso las IPs hasta que doy con la autora, que al final resulta que no es nadie que conozca y que quizá incluso dejó el mensaje con buenas intenciones (puestos a elucubrar, mejor hacerlo en positivo). En las temporadas en que no tengo muy claro quién soy, no me ayuda nada el estar haciendo el hostias todos los días con gente que lee esto. Soy un paranoico y resulta que no sé qué piensan de mí, no sé si esperan algo, no sé cómo van a juzgar mis estupideces. Demasiado dependiente de que me acepten los demás, tengo que tener eso muy claro. Y no digo que me admiren, ni que me afirmen, sólo que tengo que estar seguro de que me aceptan. Ah, sí, sí, ese eres tú, ya, ya lo sabía, no es ninguna sorpresa que seas capaz de esto y de esto, de algunas cosas maravillosas y otras de lo más arrastrao.
El doctor Miguelito dice que en las relaciones con los lectores del blog parto con desventaja y cuento con poco margen de maniobra. Y eso que en ocasiones es lo de menos, en otras es fundamental.
Y, además, de repente encuentro que adentrarme en el trozo de mi vida en que no existe este blog me apacigua. La niebla de mi ciudad, la carta de Z desde Los Angeles, con explicaciones sobre su desaparición que me valen, la divertida noche en el jacuzzi con Silvia...
Hagamos un trato. Me tomo unos días de vacaciones y luego ya veremos. Es una mierda trato, pero es el que tengo. Pero bueno, supongo que volveré a escribir, porque me sienta bien, al fin y al cabo, esto es un post. Bueno que tontería, daremos por hecho que volveré, ahora más que nunca necesito hacer cosas terapéuticas. Quizás mañana mismo. Y si no me termina de apetecer, me obligaré. Al menos al principio.
Leyéndoos me he sentido Tom Sawyer llorando en su propio funeral, no ha estado mal aunque lo siento por los que os habéis preocupado o cabreado. Creo que todos hemos podido aprender algo, vosotros, espero, que no hay que tomarme demasiado en serio. Supongo que habrá quien esté pensando que a quién le importa todo esto, que me he desquiciado. Pues vale, espero escribir otra vez sin que me interese mucho si interesa o no, o las reacciones de ciertas personas al leerlo. Si queréis pasar 377 en un día por aquí, pues vale, pero volveré a escribir como si estuviera solo, espero. Al principio seguí la regla de quedarme con las cosas bonitas o divertidas del día, y hacer una excepción de tarde en tarde. Es un buen precepto al que regresar. Es eso lo que quiero transmitir y lo que quiero recordar.

Y como resumen conceptual añadiré que ya iban para tres meses sin echar un polvo, justo mi nivel de tolerancia, qué le voy a hacer. Así que menos mensajes de ánimo, menos cartas de fans y más proposiciones guarras.